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En privado - sábado 18 julio 2020


Rubén, sus borregos y fantasías

La mitomanía, lo fantasioso y el borreguerío, es un tercio de pesados leños que trae colgando  a sus espaldas Rubén Muñoz Álvarez desde siempre. Por eso a nadie causan extrañeza ni sus grandiosos sueños ni sus mentiras. Y por eso también muchos dudan hasta de su Positivo Coronavirus. 


Vaya, hasta jugando dominó inventa jugadas fantasiosas: hace muchos años, él jugaba de compañero conmigo. Estábamos contra Héctor Palacios “El Come dulces” que estaba a mi derecha, y otro personaje político.  Yo salí con la de Seis. Rubén abrió una “güera”.  El compañero de Héctor le pegó a la “güera”. En la siguiente oportunidad, Rubén jugó otra güera. El compañero de Héctor le pegó de nuevo. En la siguiente oportunidad, Rubén pudo jugar la tercera güera que le quedaba pero jugó otra ficha. Terminó la partida y Rubén ganó con esa güera. Entonces, molesto “El Come Dulces”  me dijo: “mira, ¡los pendejos ganan jugando mal”!  


Y justo a esa mitomanía se debe que Rubén Muñoz se pueda vanagloriar de ser el Esopo de aquellas famosas fábulas de moralejas finales aun cuando sean de animales;  o bien que se sienta ser el mago Merlín, (quien  es considerado como el mago más grande y poderoso de todos los tiempos). Aquel cuya historia es muy parecida a la de Rubén, pues está envuelta en un manto de dudas y sombras.


Claro que nadie duda que Rubén ha volado alto. Pues siempre ha soñado tener alas y su gran imaginación lo ha transportado a quiméricas alturas. Aun cuando sin poder ver más allá de sus narices, ni siquiera ha alcanzado a advertir que allá, en la inmensidad de las alturas, hacen sus nidos las águilas.


Y sus mentiras (más corrientes que comunes) han estado allí en sus actos. Una vez lo fue el 4 junio pasado cuando elementos de la policía municipal denunciaron una simulación del presidente Municipal de La Paz. Quien anunció una homologación (bono) salarial de un 20 por ciento para los elementos policiacos, pero finalmente los presuntos beneficiarios descubrieron molestos que el recurso no llego ni siquiera al 5 por ciento.


Y sus fantasías, también han estado allí presentes. Como aquella del 6 de junio pasado cuando en un acto de presunción como los que acostumbra (luego de que puso en operación un pequeño complejo de energía solar en los patios del palacio Municipal), dijo que le vendería energía a la CFE.


Repito: sus mentiras más corrientes que comunes, han sido muchas. Nada menos el lunes 23 septiembre de 2019 en su gustada columna política el colega Jesús Ojeda escribió “Cínico e indolente el alcalde paceño Rubén Muños le importo más la foto en Brasil que atender a los paceños durante la contingencia por huracán Lorena”. Enseguida agregó que los paceños recibieron una muestra más del cinismo y la indolencia del alcalde Rubén Muños Álvarez quien prefirió mantener su estancia en Brasil sin importarle su pueblo y “sin ningún empacho volvió a mentir a los ciudadanos al señalar a través de un boletín de prensa que preocupado suspendería su actividad brasileña y se regresaría de inmediato”.


Añadiendo: “pero el alcalde paceño volvió a mentir. No llego. Y Fiel a su costumbre Rubén Muñoz volvió a sumar a su colección de falsedades una más”.


Poco antes, el 30 julio de 2019 el dirigente del PAN Carlos Rochín Álvarez, dejó en claro que las denuncias en contra de exfuncionarios del ayuntamiento de La Paz, son una cortina de humo elaborada por Rubén Muñoz para esconder su ineficiencia: “se ha dedicado a mentir y a confundir”, dijo y agregó que  no es necesario someterlo a un detector de mentiras “porque lo descompondría. Sabemos que es mentiroso”.


A su vez, por esas mismas fechas, el diputado federal por el PAN Rigoberto Mares Aguilar, recordó que Rubén Muñoz Álvarez no ha cumplido con el programa “Iluminemos La Paz”, aclarando que  en toda la ciudad existen muchas pareas obscuras, y que por tanto todo lo anterior: “fue solo una más de sus mentiras”.


Otra “jalada” o patraña de Rubén Muñoz,  la describió en sus atinados comentarios el periodista Giovanny Carlos cuando escribió que “el alcalde paceño, Rubén Gregorio Muñoz Álvarez convirtió en una medalla y decidió colgársela: la firma de convenio entre el Gobierno de Baja California Sur y la empresa Airbnb”.


En esta parte, en su prestigiado medio El Informante de BCS, Aclara: “resulta que el edil paceño aseguró a través de su cuenta de Twitter, que la firma del convenio por medio de la cual se establece el cobro del 3 por ciento por concepto de impuesto al hospedaje a quienes alquilen una vivienda a través de esta plataforma digital es fruto de su gestión ante el Congreso. ¡Eso es falso!”


Y puntualiza: “El 17 de enero de 2018, el gobernador Carlos Mendoza Davis y Ángel Terral, director general de Airbnb, firmaron dicho convenio. En aquel entonces el ahora alcalde ni siquiera tenía cargo público; aclaro esto porque hoy asegura que dicha gestión nació como una propuesta suya a la XVI Legislatura del Congreso de Baja California Sur, la cual en esa fecha ni siquiera existía”.


Y dice: “como ven, inmediatamente aclaré al alcalde sobre su error o mentira, depende de cómo califique usted el comentario del edil, porque el 24 de octubre de 2018, nueve meses después del anuncio de firma del convenio entre el Gobierno y Airbnb, el alcalde anunció que solicitaría al Congreso algo muy específico: que las viviendas alquiladas a través de Airbnb pagaran un servicio de agua potable más caro”.


Y concluyó: “así es, señores. El alcalde emanado del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) anunció aquel 24 de octubre que “hoy existe una plataforma digital para el servicio de hospedaje, pero el contrato de agua de esa casa que se renta como cuarto de hotel tiene una tarifa doméstica; pues tiene que brincar (sic) a tener una tarifa comercial. ¿Y qué quiero como ayuntamiento? Regular esa actividad, no la quiero limitar, ni la quiero cancelar”. Jamás habló del pago del impuesto, tampoco mencionó la posibilidad de crear un convenio. Lo que hoy asegura en Twitter es otra más de sus fantasías”.


Pero al parecer todo es comprensible. Más aun cuando como los actuales, son tiempos de política,  de borregos, de coronavirus y de mentiras…. Cuestión de tiempo.