Diario El Independiente
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Hoy es jueves, 3 de diciembre de 2020

En privado

Los modernos Judas




Aun en medio de esta terrible pandemia, se aproximan los tiempos para lo será el nuevo proceso electoral 2021 donde BCS también se obliga a participar. Y con ello se acorta la fecha para lo que será el Quinto Informe del Gobierno del estado, (en noviembre próximo). Con todo lo cual sin duda alguna que para Carlos Mendoza Davis llegará el momento más crucial al tener que mirar de frente a todos y cada uno de sus colaboradores cercanos, y colocar sobre el fiel de la balanza ese infalible  principio tan preciado como lo es la lealtad.


Y es que, muy a pesar de que un gran sector de la sociedad sudcaliforniana hasta hoy ha preferido mantenerse al margen de los acontecimientos políticos, poniendo atención a lo más importante como es su alimentación y protegerse del coronavirus, a estas alturas, los pretensos que se consideran con posibilidades de obtener el triunfo, --o al menos de competir--, ya se han abierto, lo que prácticamente dejan en claro el inicio de sus campañas.


Todo esto se viene realizando muy a pesar de que las instituciones encargadas de regir los procesos electorales todavía no dan la voz de arranque, observándose entonces que aquellos lo hacen bajo la sentencia de que el que pega primero pega dos veces. Aun cuando olvidan que entre mucho madrugar no amanece más temprano.


Por supuesto que también por ahí ya  asoman la cabeza quienes  creen y confían en las bondades que traen consigo las candidaturas independientes, aunque a decir verdad, en México en general, y BCS en lo particular, no estamos muy preparados para ello.


Ahora bien, no se diga de la realización de posibles alianzas en un afán de lograr derrocar a Morena, donde por cierto, justo en noviembre de 2019, el presidente del CEN del PAN, Marko Cortés Mendoza, dejó abierta la posibilidad de que para los comicios de 2021, se podría dar una alianza con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en BCS, dejando en claro que  su partido está abierto, entendiendo que para lograr el reto se necesita sumar e incluir, por lo cual expresó: “estamos abiertos a quienes crean en este proyecto y a quienes crean en lo que se ha avanzado en esta administración, buscamos que se sumen a Acción Nacional y que podamos ir juntos para refrendar el cambio que inicio hace algunos años”.


Por cierto que piezas claves desde el PAN actualmente lo son personajes como Carlos Rochín Álvarez actual dirigente, además de Isidro Jordán Moyrón Secretario de Finanzas, Álvaro de la Peña Angulo, en su carácter de Secretario General de Gobierno,  la Senadora Guadalupe Saldaña Cisneros y el Diputado Federal Rigoberto Mares Aguilar. Mientras por el PRI, están Isaías González Cuevas, diputado federal y su gran fuerza política como líder nacional de la CROC, así como también el exSenador Ricardo Barroso Agramont, lo mismo que el exdiputado Juan Alberto Valdivia Alvarado, sin descartar a un Jesús Flores Romero, cuya fidelidad a su partido está fuera de toda duda.


Lo que sí es un hecho y que ya levantó gran polémica es el “destape” que  hace unos días, fraguaron desde el domicilio de Enrique Castro, tanto  Víctor Castro Cosío, “superdelegado” del Gobierno Federal en BCS, como el diputado federal Alfredo Porras Domínguez, quienes encabezaron una reunión política en el domicilio de Enrique Castro (quien por cierto ha optado por estar fuera de los reflectores) y ahí pactaron ir a una encuesta para definir al candidato a gobernador de Morena en el 2021.


Al respecto, el dirigente del PAN en Baja California Sur, Carlos Rochín Álvarez, sumamente molesto por el “madruguete” hizo un atento llamado a quienes ocupan un cargo público o de elección popular y tienen interés de hacer trabajo político para el 2021: “!renuncien!”.


Lo que yo puedo decir es que esas brechas torcidas por donde transita la política nos han enseñado que la lealtad honra a quien la práctica y fortalece a quien la recibe. Y esa noble virtud  muchos de nosotros lo hemos experimentado desde afuera,--por la labor de periodistas que hemos ejercido--, y otros,  desde adentro, por las responsabilidades oficiales que han ostentado y aún ostentan.


Sin embargo caso contrario la traición debilita a quien la recibe, mientras que por el contrario,  envilece a quien la comete y queda marcado para siempre.


Es por eso que seguramente aun cuando no lo quisiera,  los sobresaltos formarán parte de la agenda cotidiana del gobernante al pretender mirar a los ojos y contar a cada uno de sus apóstoles y en su caso, poder tal vez descubrir a algún Judas, pues tal vez no todos sus colaboradores dispondrán de la fortaleza suficiente para concluir fielmente la administración y evitar caer en la tentación de la traición.


Y es que en los escenarios políticos, no solamente hemos advertido penosas batallas que han provocado la división entre familias, sino, --lo que es peor aún--, hemos sido testigos de la cruenta lucha de hermanos contra hermanos donde los discursos se han escrito con tinta sangre, y donde el luto, con su negro crespón, ha hecho derramar lágrimas inocentes. 


Casos trágicos pues, de pasarelas demagógicas por donde la política se ha contoneado, disfrazada a veces de puta fina, a veces de puta barata, y a veces, --de catrina con guadaña en ristre--, confluyendo todo lamentablemente  en el binomio lealtad y traición tumbando y levantando a hombres y mujeres.


Por eso sería muy positivo que desde ahora mismo, justamente  esos a quienes en este espacio he dado en llamar apóstoles, (los ayudantes cercanos de Carlos Mendoza Davis) ponderen a conciencia y por sobre todas las cosas analicen profundamente la penosa trapacería de la traición y se definan de una vez por todas, antes de que lleguen a convertirse en  los modernos Judas Iscariotes.


En pocas palabras, que quienes piensen en traicionar, presenten su renuncia y mucho antes de la última cena eviten caer en la tentación de aquellas bíblicas treinta monedas al pretender entregar al Maestro.


Porque no es para menos cuando justamente a eso  obligan esas veredas torcidas de la política, a las que hoy, sin tapujos, hago referencia.


Cuestión de tiempo.