Diario El Independiente navidad 2019

Realidad de BCS - viernes 29 noviembre 2019


• Primer año de gobierno de AMLO. Aumenta decepción por no cumplir expectativas generadas en campaña. • Desgraciada o afortunadamente el 2020 será un año político en donde los desmanes de Morena, cada día más públicos, sumados a los errores de la administración López Obradorista pueden hacer que las pretensiones gubernamentales otra se conviertan otra vez solo en banderas electorales. • La estrategia de abrazos y no balazos y de contraer el gasto público llevan al país hasta ahora por un sendero complicado.

Este domingo se cumple el primer año del gobierno federal que encabeza Andrés Manuel López Obrador. El balance no es favorable por lo que hasta ahora la expectativa de avances para México que se ofreció en campaña aún distan mucho de llevarse a cabo.

Apenas a doce meses de un gobierno sexenal, el mandato de López Obrador está cargado de errores y lo más grave, de mentiras.

Verdaderas falacias que de no corregirse puede propiciar no solo la decepción en la que ya muchos ciudadanos, sino en un verdadero desencanto.

Las promesas incumplidas de bajar el precio de las gasolinas, mejorar los niveles de seguridad y de alcanzar un crecimiento por encima del dos por ciento son hasta ahora solo buenas intenciones que no se ve por dónde puedan llegar a ser una realidad.

Expresiones contradictorias han puesto en entredicho un gobierno que aún mantiene aceptación ciudadana pero que en el último mes, cayó abruptamente algo así como diez puntos en el ánimo de la aceptación ciudadana.

Sobre todo por el tema de la inseguridad que golpea terriblemente a gran parte del territorio nacional.

Pero además de los registros de tasa de crecimiento cero, de este primer año de gobierno se suma los espectáculos penosos en que han participado representantes populares emanados de Morena como por ejemplo, la imposición ilegal de la ahora presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, avalada por el propio presidente López Obrador.

Confrontados con los medios de comunicación y con todo aquel que no comparta su equivocada visión de la política económica y financiera, López Obrador no ha podido responder satisfactoriamente a la población que le otorgó su voto de manera abrumadora en las elecciones de año pasado.

Hay eso sí, una serie de buenos deseos que hasta ahora no queda bien claro cómo los va aterrizar.

La estrategia de abrazos y no balazos y de contraer el gasto público llevan al país hasta ahora por un sendero complicado.

Quizás la reunión con empresarios de apenas hace unos días donde se espera impulsar casi 150 megaproyectos para generar mayor desarrollo, empleo y la actividad financiera en general que puedan brindar un respiro a una administración que no ha podido cumplir con las expectativas.

Desgraciada o afortunadamente el 2020 será un año político en donde los desmanes de Morena, cada día más públicos, sumados a los errores de la administración López Obradorista pueden hacer que las pretensiones gubernamentales se conviertan otra vez en banderas electorales en donde no es muy seguro que los morenistas vuelvan alcanzar los niveles de votación registrados en el pasado proceso electoral.

Para López Obrador será esencial tratar de ganar las elecciones sobre todo en lo que se refiere las diputaciones federales pues en teoría serán esos diputados electos en el 2021 los que tendrán la responsabilidad de impulsar la segunda mitad de la actual administración federal.

¿No le parece así amable lector?