Noticias de BCS, México y el mundo.

Realidad de BCS - lunes 15 julio 2019


• Será muy difícil para Morena deslindarse de legisladores que se autodenominan morenistas y que su “pecado” fue no dejarse manipular por la fuerza política que representa el superdelegado Víctor Castro Cosío, cual si fuera una vieja “tribu” perredista • Se medió activa el PRI para cambio de líder nacional. Necesita quitar de una vez a las mismas caras de siempre y a los mismos actores políticos que han llevado al tricolor a una debacle de proporciones mayores • El PAN sin prisa aparente se reorganiza a través de los comités municipales



Mientras que la dirigencia estatal de Morena, anda agarrada del chongo para tratar de minimizar la abrupta pérdida de presencia en el Congreso del Estado, el PAN se organiza a través de los comités municipales y el PRI se le mueve a patita con la organización de sus elecciones internas para renovar su dirigencia nacional.

 

La elección del tricolor de su nueva dirigencia nacional se llevará a cabo en la primera mitad de agosto y se espera que ello renueva la poca estructura que queda en la entidad y que podría ser canalizada para brindar su apoyo a Alejandro Moreno más que a la propia Ivone Ortega que otra vez busca ser dirigente nacional y que cuenta también con algunos simpatizantes dentro de las filas del tricolor local.

 

Lo cierto es que esta actividad parece que le dio algo de carga a las desvanecidas pilas políticas de un tricolor que cuenta todavía con una dirigente, Gabriela Cisneros, que francamente da más pena que otra cosa.

 

Se espera que al cambiar la dirigencia nacional, quede quien quede, se motivará el cambio de dirigente también a nivel estatal por lo que en esa posición se podría apuntar Noé López Ramírez quien cuenta con suficiente currículum al interior de este organismo y que por ahora coordina la búsqueda del voto priista en favor de Moreno.

 

Hacerlo así quitaría de una vez a las mismas caras de siempre y a los mismos actores políticos que han llevado al tricolor a una debacle de proporciones mayores.

 

Quienes han sido tradicionalmente influyentes al interior del PRI tendrán que hacerlo ahora con mucha discreción para generar algo de confianza entre los militantes de voto duro que aún tiene y evitar al mismo tiempo mandar la señal de que ya no será “más de lo mismo”.

 

Seguramente en los próximos días habrá mayor actividades y fuertes intentos por aparecer en los escenarios mediáticos primero para impulsar a las propuestas nacionales y de paso poner en claro que la renovación de dirigentes estatales, literalmente está también en está en puerta.

 

Esto se registra en el tricolor mientras que el PAN sin prisa aparente trabaja la renovación de sus dirigencias de comités municipales con miras precisamente a llegar fortalecidos al proceso electoral del 2021 que aunque para algunos parece lejano, lo cierto es que ya es tiempo de fortalecer precisamente las estructuras internas de los organismos políticos.

En ese sentido todo indica que Morena tendrá muchos problemas ante la negligente y beligerante actitud de su dirigente Alberto Rentería que no haya el modo de sacudirse el golpe que recibió la semana pasada en el Congreso del Estado precisamente por legisladores que militan en ese partido.

 

Será muy difícil para este organismo deslindarse de legisladores que se autodenominan morenistas y que su “pecado” fue no dejarse manipular por la fuerza política que representa al interior de este organismo el superdelegado Víctor Castro Cosío, cual si fuera una vieja “tribu” perredista.

 

Así que lo más seguro es que en esta segunda mitad del presente año, la actividad político-partidista se incremente para llegar al final del 2019 con dirigencias nacionales y estatales renovadas.

 

Hasta ahora en el balance general el PAN se conserva con su potencial político, el PRI sigue en la lona, mientras que Morena sufre un histórico descalabro interno del que difícilmente podrán reponerse para rendir buenas cuentas a su dirigencia nacional.

 

Por supuesto a nadie le gusta probar una sopa de su propio chocolate tal como le sucedió a Víctor Castro y seguidores y cuya indigestión política a Alberto Rentería aún le produce ardor estomacal y por supuesto, ardor emocional.