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El arte en México y EU atraviesa por una recesión: Emilia Cohen

martes 16 abril 2019 | Por: Redacción | Cultura El arte en México y EU atraviesa por una recesión: Emilia Cohen

• Cohen viajó hace unos días a Pittsburg para llevar a la muestra Poetics in Diversity ocho cuadros del pintor oaxaqueño Max Sanz, único mexicano invitado a la exposición cuyo tema es la migración

 

Ciudad de Mexico.- El mercado del arte en México atraviesa una situación bastante difícil desde 2018, dice la galerista Emilia Cohen, una de las promotoras más importantes del país, quien tiene más de tres décadas difundiendo no sólo a los grandes maestros, sino al talento joven nacional.

En entrevista con La Jornada, recuerda que hace algunos años, los coleccionistas prácticamente se arrebataban obras de artistas como Rufino Tamayo o los muralistas, así como algunos autores de las nuevas generaciones.

 

Pero en lo que va del año, agrega, “existe una suerte de recesión, las personas han detenido sus inversiones en arte; también sucede en Estados Unidos.

 

Por eso, es muy importante contar con el apoyo de las autoridades gubernamentales y que, sobre todo, se interesen en organizar exposiciones en las que los jóvenes artistas puedan vender, pues de eso viven muchos de ellos.

 

Cohen viajó hace unos días a la ciudad de Pittsburg, Estados Unidos, para llevar a la muestra Poetics in Diversity ocho cuadros del pintor oaxaqueño Max Sanz, el único mexicano invitado a la exposición que incluyó trabajos de artistas cubanos y puertorriqueños, todos con el tema de la migración.

 

Los jóvenes artistas de México están aportando mucho al arte contemporáneo, por eso hay que procurar no sólo que vendan, sino hacer que su trabajo se conozca en el mundo, insiste Cohen.

 

 Hay talento de sobra

 

La galerista reitera que es cierto que se requiere mucho esfuerzo para organizar una exposición y atraer al público, pero la satisfacción es grande cuando uno tiene la visión de escoger a un artista y acompañarlo en su crecimiento profesional.

 

Por eso la llena de orgullo que “el arte latinoamericano, en particular el mexicano, tiene ya gran reconocimiento internacional, sobre todo gracias a las ferias, donde podemos exponer a nuestros artistas.

 

“Desgraciadamente, a veces no es suficiente el esfuerzo que hacemos las galerías o los propios creadores, que pueden tener una beca, pero la gran mayoría no cuenta con ese incentivo.

 

“Falta comprender que el arte puede transformarse en una gran economía para México porque tenemos grandes artistas. Si me pidieran hacer una lista con 100 pintores, escultores o fotógrafos de primer nivel, los tenemos y sobran.

 

Los jóvenes artistas de México están aportando mucho al arte contemporáneo, por eso hay que procurar no sólo que vendan, sino hacer que su trabajo se conozca en el mundo, insiste Cohen. “Pero una sola galería no puede darse abasto para manejarlos a todos, porque a cada uno hay que darle su lugar. A los más jóvenes hay que integrarlos con los artistas de renombre para que ellos les den peso y después den el brinco.

 

 Facilidades y promoción

 

“Nuestras nuevas generaciones de creadores luchan todos los días por salir adelante, pero hacerse de un nombre requiere apoyos y promoción. Es triste que no los tengan. Como país llegaríamos más lejos si las autoridades estuvieran presentes, con facilidades, por ejemplo, a la hora de transportar las obras, con espacios dónde exhibir y vender, con más programas para mover a los artistas de aquí para allá, pero hay trabas.

 

“Ser artista en México no es un camino fácil, hay que batallar mucho. No sólo es pintar y ya, cuesta bastante, hay que invertir en materiales carísimos, pues los artistas que tienen gran talento y un trabajo impecable siempre deben conseguir material de lo mejor. Van a contracorriente.

 

Sin embargo, la generación que se va a colocar a la par de los grandes maestros del siglo XX ya está en el escenario. Los artistas de 50 o 40 años de edad están con una producción constante, y los nacidos en los años 90 también, y son muy buenos, considera Emilia Cohen, quien inició su labor como galerista y promotora con la colaboración de Francisco Toledo, Rubén Leyva y Juan Alcázar, entre otros maestros oaxaqueños.

 

Así arranqué, comencé con los grandes para irme rencontrando con artistas más jóvenes, como Max Sanz. Ahorita manejo a alrededor de 50 artistas; es mucha responsabilidad, pues a veces también hay que saber enfrentarse con 50 temperamentos, pero la satisfacción es mucha. Hay que tener también talento y pasión para dedicarse al arte desde esta trinchera, concluyó la promotora.