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Realidad de BCS - martes 18 diciembre 2018


· El acalde Rubén Muñoz, prácticamente todos los días de manera burda y poco inteligente pretende hacer notar a la opinión pública que es la voz más fuerte al interior de Morena · Burdos intentos de aparentar liderazgo y altura política al “oficializar” nombramientos como el del director de Exportadora de Sal, Antonio Avilés Rocha quien ya funge en el cargo y de Rofomex, Alberto Rentería, actual dirigente estatal de Morena · Es tan adversa su imagen ya a estas alturas, que ha dado reversa a su condición de no atender a los representantes de los medios de comunicación


 

No cabe la menor duda de que el alcalde de La Paz, Rubén Muñoz, aún no le queda claro cómo se desenvuelven políticamente los integrantes de Morena que ahora conforman el nuevo gobierno federal, por lo que valdría la pena que el munícipe recuerde que ya no esté en el PRI partido al que perteneció y por el que se rasgó las vestiduras prácticamente toda su vida política hasta apenas unos meses antes de iniciar la campaña que finalmente lo llevó al cargo que ahora ocupa.

 

Desde luego que en Morena existen ahora muchos militantes de diversos orígenes políticos, pero en el caso de Rubén Muñoz, está claro que prácticamente todos los días de manera burda y poco inteligente pretende hacer notar a la opinión pública que es la voz más fuerte al interior de este organismo político y que es él precisamente el que tiene el contacto más directo y más cercano con el presidente Andrés Manuel López Obrador y la dirigencia nacional de este partido.

 

A Rubén Muñoz le urge colgarse medallas políticas a como dé lugar. Su imagen como alcalde a tres meses de ejercicio público, está más que desgastada.

 

Por ello entre dientes se vio en la penosa y forzada necesidad de reconocer que el gobierno estatal finalmente le facilitó recursos económicos para que pudiera atender los compromisos decembrinos.

 

Literalmente se tuvo que atragantar sus propias palabras.

 

No llegó como lo presumió en su momento, el dinero del gobierno federal que supuestamente le enviarían a estas fechas para atender los compromisos del ayuntamiento paceño.

 

Es tan adversa su imagen ya a estas alturas, que ha dado reversa a su condición de no atender a los representantes de los medios de comunicación. Ahora resulta que reconoce su labor.

 

Está claro que no hay quién soporte por mucho tiempo, literalmente a todos los medios en contra, vaya, ni siquiera un ego tan grande como el de Muñoz Álvarez lo aguanta.

 

El alcalde paceño tendrá que recomponer su estrategia, aunque la verdad es que necesitará colocar en su área de comunicación social y relaciones públicas a gente capaz, preparada y que cumpla con un perfil adecuado y no improvisadas como su actual titular de esta área Azucena Meza a quien bien

 

le valdría dejar a un lado sus ocurrencias y por lo menos tomar un brevísimo cursillo básico para la realización de boletines.

 

En ese sentido, de querer erigirse con un liderazgo en la izquierda ahora gobernante, que por supuesto no tiene, Rubén Muñoz ha tratado de hacer notar que algunas posiciones del nuevo gobierno federal en la entidad, ha tenido influencia y que también se deben a sus gestiones.

 

Muñoz Álvarez que no tiene control ni de su propio cabildo, mucho menos con mayor peso político en la entidad, tampoco lo soportan entre los morenistas que no pierden de vista su origen ni su aroma tricolor.

 

Por ello sus burdos intentos de aparentar liderazgo y altura política al “oficializar” nombramientos como el del director de Exportadora de Sal, Antonio Avilés Rocha quien ya funge en el cargo y de Rofomex, Alberto Rentería, actual dirigente estatal de Morena y quien primero tendrá que dejar el cargo en enero próximo precisamente para poder asumir tal posición del gobierno federal.

 

Así que lo más seguro es que la realidad política, económica y social, aterrice al alcalde paceño que seguramente ya tiene claro que no será suficiente con quejarse por la escasez de dinero, ni pelearse con representantes de los medios de comunicación que lo cuestionan, ni con mimetizarse burdamente con el actual presidente López Obrador como en su momento lo hizo con Peña Nieto.

Será necesario que el presidente municipal de La Paz, se pare firme sobre su realidad y deje de hacer castillos en el aire.

 

Que resuelva sus condiciones actuales del municipio antes querer apuntarse por encima de otras figuras para la sucesión del 2021.

 

Veremos cuándo el alcalde paceño alcanza la congruencia entre lo que dice y hace.

 

Ya veremos.