Diario El Independiente navidad 2019

Buenos días, B.C.S. - martes 14 marzo 2017


• Hoy no me regalen flores, dijo la mujer, ni discursos ni festejos, respeto y justicia sí • Reflexiones específicas en torno a “ese bello ser llamado mujer” A propósito del “día Internacional de la mujer”, los 8 d...

• Hoy no me regalen flores, dijo la mujer, ni discursos ni festejos, respeto y justicia sí • Reflexiones específicas en torno a “ese bello ser llamado mujer” A propósito del “día Internacional de la mujer”, los 8 de marzo, casi no ha habido año y mes de marzo de un buen tiempo atrás y hasta la fecha que no publique en torno a ese ser tan querido pero también tan vilipendiado, humillado, maltratado, en muchas partes de nuestro planeta y su humanidad, a pesar de lo maravilloso que es este grandioso ser humano. Así, en el transcurso de este mes veremos-como ahora mismo-a fondo diversos análisis en torno a la mujer, a veces tan cariñosa y apasionadamente adorada y a veces negada y lastimada. Voy a entrar primero a la parte crítica, enjuiciada, de la valoración varonil de la mujer y también de la autovaloración de muchas de ellas, no nada más en el tema de la bandera de muchas feministas sobre “la equidad de género” (sobre todo en los terrenos políticos y empresariales) sino DE LA JUSTICIA en lo general, también específica y particular, más allá o independientemente del tema de los obsequios de flores, tarjetas, DISCURSOS Y FESTEJOS, que en todo caso debería ser una fecha A CONMEMORAR. Y en esta ocasión voy a comentar de inicio una conversación que oí y “me metí” entre mujeres en una tortillería cuando decía una de ellas-precisamente el mero día 8 por la mañana-casi indignada: “A mí que ni me vayan a llegar con flores o tarjetas con bonitas palabras”; tampoco voy a ir a alguno de esos eventos con bien montada obra teatral y esos elocuentes discursos pues más que apoyarnos y valorarnos nos hacen ser como un objeto, una muñeca de trapo a la que hay que vestir bien de vez en cuando para que después nos sigan sobajando, devaluando, humillando y hasta explotando según regiones, usos y costumbres, tradiciones familiares, en fin… A poco no, señor, me dice; y saben que contesté?, tiene usted razón señora, estoy con ustedes en ese concepto, pero por otra parte-le sigo diciendo-tampoco se vale o funciona que muchas mujeres más que complementarse con el hombre se pongan a competirle, repito, señora, COMPETIRLE, y no me refiero en este sentido a la equidad de género políticamente (50% hombres, 50% mujeres), no, sino que la mujer que valga, que tenga iguales o más capacidades y conocimientos que el varón por sí misma, SEA Y ESTÉ donde corresponda más allá de porcentajes matemáticos “por ley”; y así con esto entablamos esa conversación pues no se trataba de a ver quién “la ganaba”, no, para nada; le di la mano mas no el abrazo pues como era “su día” iba a creer que por ello la felicitaba y me iba a dar pa’tras. Homenajes dignos y justos, reconocimientos, flores simbólicas, sí, pero festejos, “fiestas”, no es por ay. Pero eso sí, digo, la naturaleza del hombre es diferente a la mujer en temperamento y fuerza, y las mujeres que se le asemejan, similares, SON EXCEPCIONES, y nombres hay muchos en el mundo, pero como excepciones. Y, bueno, ahora sólo acotaría sobre el tema que, en efecto, ¿cómo es posible que en una empresa, gobierno, comercio o labor equis, desarrollando el mismo trabajo que los hombres, y a veces hasta con igual o más eficiencia, les paguen hasta 20 ó 30% menos que a los varones, ahí sí, con la más completa discriminación e injusticia nomás por ser mujer; ¡no señores!, reformen esta ley laboral, pero ya, en este sentido y tema. Digo. BIEN, AL RESPECTO VEAMOS ESTAS REFLEXIONES ESPECÍFICAS EN TORNO A “ESE BELLO SER LLAMADO MUJER” Y dijo una dama: “hoy no me regalen flores porque soy mujer. Porque cuando lo hacen me incluyen en una celebración que no es mía. Yo no me adscribo a los esencialismos, veo a las mujeres, negras, amarillas, pobres y ricas. Ellas viven indistintamente en el primer o en el tercer mundo. Todas comparten el haber nacido en sociedades patriarcales que las subestiman por el sólo hecho de haber nacido mujer y, paradójicamente LAS CELEBRA por los mismos atributos que las hace ciudadanas de segunda el resto del año: “por su supuesta naturaleza femenina”. “…No quiero recibir ni una sola flor por haber nacido mujer, preferiría ganarla por mi compromiso en la lucha por los derechos de todas las mujeres, por el respeto a las diferencia y, sobre todo, por formar parte de una generación en la que lo social y lo político se jugaban todos los días, sin pensar en presentes o futuros puestos políticos”. CONMEMORACIÓN, no es CELEBRACIÓN…veamos la diferencia, así nomás…por encimita, de este otro tema en su significación. La celebración es la acción y efecto de festejar y la conmemoración es recuerdo que se hace de alguien o algún acontecimiento…bueno, no está tan difícil entender la diferencia. Y como ejemplo de conmemorar sería repasar esta parte de la historia: el día 8 de marzo es un recordatorio por la vida que perdieron 146 trabajadoras de una fábrica por quemaduras provocadas por el fuego, la inhalación de humo, la mayoría de las víctimas eran jóvenes mujeres inmigrantes de origen judío e italiano de entre dieciséis y veintitrés años de edad. La víctima de más edad tenía 48 años y la más joven 14 años. La tragedia se debió a la imposibilidad de salir del edificio incendiado y en llamas ya que los responsables de la fábrica de camisas habían cerrado todas las puertas de las escaleras y salidas, una práctica común para evitar robos y altercados…en fin… Y decíamos pues que muchas de las trabajadoras que no pudieron escapar del edificio en llamas saltaron desde los pisos octavo, noveno y décimo a las calles, siendo que esta tragedia ocurrida en Triangle Shitwaist obligó a importantes cambios legislativos en las normas de seguridad y salud laborales e industriales y fue el detonante de la creación del importante Sindicato internacional de mujeres trabajadoras textiles que lucha por mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras textiles. Por eso, opinó una mujer así: La verdad, yo no veo mucho que tengamos que festejar al pensar en estas mujeres…entonces…¿por qué insisten en decirnos que qué hermosas somos todas?, que somos “la creación más bella de Dios”, que tenemos “ternura en el corazón y la bondad de dar y cuidar la vida de los demás” y todas esas frases que me han ocasionado una gastritis en grado superior porque no puedo creer lo poco en serio que seguimos siendo tomadas en cuenta en todas las esferas de la sociedad. Oórale. FELICITACIÓN Y PONDERACIÓN PARA…sin embargo, hoy no puedo evitar saludar y felicitar, aprovechando precisamente este mes, el dedicado a la mujer, mes que nos detenemos a valorarla en todo lo que vale-como debiera ser todo el año, claro, pero este es otro tema-., así pues quiero reconocer públicamente a un grupito de damitas que conocí en diferentes sitios, tres mujercitas que trabajan en una papelería por la Altamirano: Ionany Álvarez Ortiz, Ana Izamara Cuadras Higuera e Indira Estrada Navarro, no sólo por su capacidad de servicio sino por su voluntad y disposición que han mantenido conmigo, por sus amenas breves charlas, sobre mi periodismo, visión política, mi perfil bohemio-canto y poesía-sin dejar de atender su quehacer, por su servicio público, y por esa su servicial amabilidad. Conductas que nos relajan como clientes, conformando la amistad. Felicidades y que sigan así, para bien de la empresa y de ustedes mismas. Un abrazo. Y la otra mujercita bonita es de otro sitio pero por estos mismos conceptos la pondero y felicito, ella labora en el Bancomer de I. La Católica y Bravo; caramba, qué suerte la mía (como la canción) de que en tres ocasiones me haya atendido ella, Laura Carolina Castillo Garfias, con mucho empeño, dedicación y atingencia, orientación, dándole un plus a su obligación (como aquel con mucha sed y le dan un vaso, jarra, de agua fría; óigame usté.) Felicidades y reconocimiento pues para nuestra amiga Laurita. B. día.