• Los exconsejeros señalaron a otros actores políticos por la crisis del INE y cuestionaron los señalamientos del oficialismo contra sus gestiones.
Estado de
México. - El exconsejero electoral
Alfredo Figueroa acusó a la presidenta Claudia Sheinbaum de mentir sobre su
supuesta responsabilidad en el nombramiento de Guadalupe Taddei como titular
del organismo electoral de Sonora, mientras que el expresidente del INE,
Lorenzo Córdova, reveló que un contralor vinculado con Morena impulsó cambios
en la contratación de materiales electorales para los comicios de 2021.
Figueroa aclaró
que dejó el Consejo General del entonces IFE en 2013, por lo que no participó
en el nombramiento de Taddei en Sonora, realizado en 2014; por ello, consideró
que la presidenta debería rectificar sus declaraciones.
"Por
honestidad intelectual y personal, debería ser una rectificación de aquello que
ha dicho que es falso."
Calificó de
“miserable” que Sheinbaum utilice decisiones anteriores para deslindar al
oficialismo de la crisis actual del organismo electoral.
También sostuvo
que la responsabilidad no recae únicamente en Taddei, sino en otros consejeros
y actores políticos que, según acusó, contribuyeron a convertir al Consejo
General en “una correa de transmisión de los intereses del oficialismo”.
Mencionó al
senador Adán Augusto López, al gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, y al
diputado Sergio Gutiérrez Luna entre los actores cuyas responsabilidades, dijo,
deberían revisarse.
"Si la
presidenta quiere en serio entrar al tema de la corrupción, tendría que empezar
por casa."
Figueroa también
cuestionó el procedimiento de insaculación mediante el cual Taddei llegó a la
presidencia del INE en 2023.
Aclaró que sus
críticas a decisiones tomadas durante la gestión de Córdova no implican
responsabilizarlo individualmente, pues los acuerdos se resolvían de manera
colegiada.
Por su parte,
Córdova respaldó los señalamientos de Figueroa contra Sheinbaum.
"Yo creo
que la presidenta está investida en el nuevo ministerio de la verdad
orwelliano, y manipula la información a voluntad, y miente, como dice
Alfredo."
El expresidente
del INE pidió que las investigaciones sobre presuntas irregularidades lleguen
hasta sus últimas consecuencias, tanto administrativas como penales, si
corresponde.
Como defensa de
su gestión, sostuvo que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) revisó
anualmente al organismo y que las observaciones fueron atendidas; también
afirmó que Morena no logró probar las acusaciones de corrupción que presentó en
su contra.
"Si quieren
volver a auditar lo auditado, no hay ningún problema."
En la
entrevista, Córdova también explicó que el entonces titular del Órgano Interno
de Control del INE, Jesús George Zamora, insistió en modificar el esquema de
contratación de materiales electorales para los comicios de 2021.
El exconsejero
vinculó a Zamora con Morena y recordó que posteriormente se incorporó al
gobierno de ese partido en el Estado de México como consejero jurídico.
Córdova explicó
que, desde que el IFE obtuvo autonomía en 1996, Talleres Gráficos de México
imprimía las boletas y la documentación electoral de los comicios federales.
Durante su
gestión, esa institución también producía urnas y marcadoras, mientras que la
tinta indeleble era elaborada por el Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Según dijo, la
propuesta del órgano de control era dejar de contratar directamente a Talleres
Gráficos y someter la producción de materiales a licitación pública.
Tras la
renovación parcial del Consejo General en 2020, una nueva mayoría respaldó el
cambio, al que Córdova y otros consejeros se opusieron por los riesgos de
seguridad que implicaba licitar la impresión de boletas y actas electorales.
“Hubo quienes
nos quedamos en minoría”, recordó y mencionó que lograron revertir parcialmente
el acuerdo para mantener en Talleres Gráficos la producción de boletas y
documentación electoral, aunque otros materiales sí quedaron sujetos a
licitación.
Para Córdova,
ese antecedente contradice la propuesta actual de Sheinbaum de concentrar en
Talleres Gráficos toda la producción de materiales electorales, pues, según
sostuvo, fue el propio órgano de control el que impulsó abrir parte de esas
contrataciones a empresas privadas.
Ambos
exconsejeros señalaron que la crisis del INE requiere esclarecer
responsabilidades y revisar las decisiones que, a su juicio, debilitaron los
contrapesos y la credibilidad del organismo, necesaria para los próximos
procesos electorales.