El gobernador Víctor Castro advirtió que los problemas de comercialización podrían tener un impacto económico grave y pidió a la Federación aclarar la situación de la salinera.
La Paz, Baja California Sur.– El gobernador Víctor Manuel Castro Cosío advirtió que la situación que enfrenta Exportadora de Sal (ESSA), en Guerrero Negro, podría tener consecuencias graves para la economía del norte de Baja California Sur, ante las dificultades para comercializar su producción y la incertidumbre que existe entre trabajadores y ejidatarios.
Durante una conferencia de prensa, el mandatario exigió a la Secretaría de Economía del Gobierno de México presentar información clara sobre las condiciones financieras y operativas de la empresa, que desde 2024 pertenece en su totalidad al Estado mexicano.
"Si hay una crisis de venta de sal, que la digan, que expliquen nada más", expresó Castro Cosío, quien reconoció que existen grandes cantidades de sal pendientes de comercialización.
"Y tienen que dar una explicación al pueblo de Sudcalifornia porque, si no, el impacto va a ser brutal", advirtió.
Gobierno estatal reclama participación en decisiones
El mandatario informó que ha sostenido dos conversaciones con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, para abordar las dificultades que enfrenta la compañía, además de haber llevado el asunto hasta la Presidencia de la República.
Una de sus principales inconformidades es que Baja California Sur cuenta con representación en el Consejo de Administración de ESSA, pero no ha sido convocada a las reuniones correspondientes.
"Nosotros tenemos un asiento en el Consejo de Administración y no nos han convocado", declaró.
Castro Cosío adelantó que solicitará formalmente una reunión del organismo para conocer las condiciones reales de la empresa y revisar las decisiones que se han tomado respecto de su producción, comercialización y administración.
También reconoció que los cambios de directivos no han conseguido resolver los problemas operativos, al señalar que han pasado cuatro o cinco administradores sin obtener los resultados esperados.
Incertidumbre entre trabajadores y ejidos
Durante la conferencia se expusieron preocupaciones por posibles recortes de horas extras, modificaciones en las condiciones laborales y una eventual reducción de superficies arrendadas a ejidos de Guerrero Negro.
Sin embargo, el gobernador aclaró que, hasta la información de que dispone, no se han concretado afectaciones a la plantilla laboral ni modificaciones en los pagos.
"Se mantiene la plantilla, se mantiene pagándole normalmente. Sí hay ese rumor, me ha llegado por vías diferentes, pero hasta que no haya certeza", respondió.
Asimismo, pidió defender los derechos de quienes trabajan en la salinera y de los ejidatarios vinculados con su operación.
"Que no le quiten los derechos a los trabajadores, que no pierdan los ejidos; si no, perdemos todos", manifestó.
La empresa reconoce retos comerciales
ESSA pasó a manos completamente mexicanas en 2024, después de que el Gobierno Federal adquiriera el 49% de las acciones que pertenecían a Mitsubishi Corporation.
En su Programa Institucional 2026-2030, publicado en el Diario Oficial de la Federación, la propia empresa reconoce dificultades relacionadas con la competencia internacional, los costos logísticos y la dependencia de mercados tradicionales.
El documento establece una capacidad instalada aproximada de 7.5 millones de toneladas métricas anuales y una meta de comercialización de cinco millones de toneladas para 2026.
De acuerdo con ese diagnóstico, mejorar la infraestructura, diversificar los destinos comerciales y fortalecer la competitividad internacional serán factores determinantes para recuperar la posición de la salinera.
Castro Cosío insistió en que la responsabilidad corresponde a la administración de la empresa y a las autoridades federales, a quienes pidió actuar antes de que las dificultades se traduzcan en mayores afectaciones para Guerrero Negro.