• La adición propuesta precisa la obligación de proporcionar orientación jurídica gratuita y facilitar la canalización a las autoridades competentes
La Paz, Baja
California Sur. - Con el objeto de fortalecer la protección de las personas
adultas mayores frente a las agresiones cometidas mediante tecnologías de la
información y la comunicación, la diputada Cristina Contreras Rebollo (Morena)
presentó al pleno iniciativa de reforma mediante la cual busca reformar y
adicionar disposiciones de la Ley de los Derechos de las Personas Adultas
Mayores en el Estado de Baja California Sur.
Cristina
Contreras indicó que la adición precisa la obligación de proporcionar
orientación jurídica gratuita y facilitar la canalización a las autoridades
competentes, mediante información clara y accesible; a fin de que las personas
cuenten con un punto de apoyo para conocer sus derechos e identificar las vías
de atención correspondientes, sin atribuir al Sistema Estatal para el
Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF) funciones de investigación penal.
La promovente
indicó que lo anteriormente expuesto atiende a las llamadas, mensajes y demás
medios mediante el uso de las tecnologías de la comunicación a personas adultas
mayores que aparentan provenir de instituciones financieras o dependencias
públicas, mediante las cuales se solicitan datos personales, contraseñas,
códigos de verificación o transferencias, ofrecimientos de premios
inexistentes, supuestos servicios de asistencia técnica y relaciones de
confianza para obtener recursos o acceder a información privada.
Las
modificaciones se concentran en los artículos 3, 3 bis, 18 y 28, para
incorporar expresamente la violencia digital, establecer su definición, incluir
acciones preventivas en los programas de educación y capacitación y precisar la
orientación jurídica y canalización institucional, manteniendo una relación
directa entre el reconocimiento de esta forma de violencia y las medidas para
atenderla.
La legisladora
finalizó al destacar que la protección debe construirse desde el respeto a la
autonomía, proporcionando herramientas para que cada persona pueda participar
en el entorno digital y decidir sobre sus comunicaciones, relaciones y
patrimonio; las medidas preventivas deben fortalecer esa capacidad de decisión
y evitar que la preocupación por los riesgos se traduzca en restricciones
injustificadas o en la sustitución de su voluntad.