• Organizaciones civiles señalan que gran parte del racismo circula en redes sociales como una broma, pero termina convirtiéndose en una “referencia cultural”
Estado de
México. - El racismo en las redes sociales mexicanas pasó de expresarse
mediante bromas y prejuicios de clase a convertirse en una herramienta de
confrontación política y, más recientemente, a vincular el color de piel a
actos delictivos, según un estudio presentado por organizaciones civiles.
La
analista de datos de la Fundación Interpreta, Catalina Rolle, explicó que el
informe titulado ‘Racistómetro‘
analiza 14 mil 153 menciones en la red social X (antes Twitter) de enero de
2010 a diciembre de 2025, un periodo marcado por distintos “hitos políticos,
mediáticos y culturales” que condicionan el racismo en México.
“El insulto
racial se ha convertido en una herramienta de pelea política
y aparecen términos como ‘chairo‘ (afín a la izquierda) o ‘prietos
rateros‘ (personas de color ladronas). Además, las personas que lo escriben
no consideran estos comentarios como racistas”, subrayó Rolle.
Rolle
insistió en que el humor sigue operando como un “escudo”, pues “gran parte del
racismo circula como una broma”, y advirtió que el problema surge cuando un “chiste
racista” termina convirtiéndose en una “referencia cultural“.
Para
agrupar las menciones de carácter racista, Rolle explicó que se crearon seis
categorías: colorismo y fenotipo; etnocentrismo e identidad indígena;
afromexicanidad e invisibilización; clasismo racializado y urbanismo;
blanquitud y discurso defensivo, ámbito laboral y de servicio.
El
‘Racistómetro’ reúne los periodos de estudio en tres etapas: 2010 a 2015, en el
que predomina “el humor y la clase social” como los
detonadores del racismo; 2016 a 2020, en el que el insulto racial es
utilizado como arma política, pues en aquel momento Andrés Manuel
López Obrador (2018-2024) fue elegido presidente del país, un triunfo que
“polarizó” a la población.
Mientras
que de 2021 a 2025, periodo marcado por el incremento de la violencia y
la narcoviolencia en México, aumentaron los comentarios que asocian el
color de piel con delitos.
En el
tercer periodo, destacó Rolle, “aparece por primera vez la categoría de
blanquitud y discurso defensivo”, ya que el color de piel vuelve a cobrar
relevancia en las menciones de gente blanca, conocida popularmente como ‘whitexican‘
en México, frente al discurso defensivo y antirracista en México.
“En
el fondo que exista una reacción indica que el discurso antiracista ganó
presencia pública, aunque no en una dirección beneficiosa para quienes sí viven
el racismo”, precisó.
Con
una mirada dirigida a lo regional, el director ejecutivo de la Fundación
Interpreta, Tomás Lawrence, argumentó que llevan una década analizando la
xenofobia y el racismo en América Latina.
“Lo
que hemos aprendido es que el blanco de estas expresiones va cambiando, pero el
mecanismo comunicacional es el mismo: el nacionalismo, entendido como la
pregunta ‘¿qué cabe en este espacio que somos nosotros y es nuestro?'”,
resaltó.
Además,
explicó que ante el auge de la ultraderecha está monitoreando expresiones
de odio en redes sociales contra migrantes, mujeres, indígenas
e integrantes de la comunidad LGBT+ y personas afrodescendientes,
que se clasifican en cuatro niveles: “el estereotipo, el insulto, la
deshumanización y la incitación a la violencia”.
“Las
mujeres reciben mucha más hostilidad, pero casi todas las expresiones son
insultos. Las personas migrantes, en alrededor de cuatro de cada diez
expresiones no se les insulta, sino que se busca quitarles su condición humana
al llamarlas ‘plaga’ o ‘parásitos'”, concluyó.