• La mayoría teme que bajo la figura de los derechos de las audiencias el gobierno censure y acote la libertad de expresión, según un ejercicio de mexicanos contra la Corrupción.
Estado de México. - El 82.2%
de los comentarios en la consulta sobre los lineamientos del gobierno respecto
a los derechos de las audiencias fueron en contra, de acuerdo con un análisis
de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
El 9.7% de los participantes
estuvo a favor, el 6.1% ofreció una posición matizada y 2% no tomó postura.
La organización capturó y
procesó los 8,889 comentarios de los participantes en la consulta de la
Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT).
Dos de cada tres comentarios,
equivalente al 66%, coincidieron en señalar que los lineamientos representaban
una forma de censura.
La segunda opinión más
extendida apareció en primera persona en uno de cada tres comentarios,
equivalentes al 34.2%: “Tenemos el derecho de decidir nosotros mismos”, resumió
uno de los participantes.
Por otra parte, el 24.6% de
los comentarios cuestionaba por qué el Estado debe decidir qué es la verdad.
En un segundo grupo de
opiniones, equivalente al 14.8%, se cuestionó que la CRT fuera una dependencia
sin autonomía del gobierno y que la autoridad actuara como juez y parte.
Por último, indicó que el
11.5% de los comentarios criticó que estas obligaciones recayeran sobre los
concesionarios y no sobre la comunicación del Estado. “El gobierno miente y
nadie lo evalúa” fue una de las críticas que más se repitió, con presencia en
1,026 comentarios.
Además, señaló hubo 271
participaciones en las que se adjuntaron documentos. En total se presentaron
2,523 páginas entre las que destacan 48 pronunciamientos firmados por diversas
organizaciones de la sociedad civil, universidades, colegios de profesionistas,
cámaras industriales y medios de comunicación.
El documento más completo fue
el presentado por Artículo 19, el Consejo Nacional de Litigio Estratégico y
Perteneces A.C., y contó con la firma de decenas de organizaciones. Se
propusieron incluso artículos y mecanismos para hacer creíble que la intención
de los lineamientos no es censurar ni controlar. “Está por verse si el gobierno
considerará la opinión de aquellos que se tomaron el tiempo de participar e
incluso de proponer soluciones con la esperanza de ser escuchados”, indicó
la organización.