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Hoy es viernes, 21 de agosto de 2026

Incertidumbre en Colegio GAP: 481 alumnos siguen sin saber dónde estudiarán

- Padres de familia esperan definiciones de SEP sobre docentes, inmueble y operación del plantel antes del inicio escolar.

Incertidumbre en Colegio GAP: 481 alumnos siguen sin saber dónde estudiarán

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San José del Cabo, Baja California Sur.  El regreso a clases se acerca y las familias de 481 estudiantes del Colegio GAP todavía desconocen si sus hijos podrán comenzar el ciclo escolar en el mismo plantel. La incertidumbre surgió después de que Fundación GAP anunciara que dejaría de administrar la institución y que los alumnos pasarían al sistema público de educación.

La decisión fue comunicada a las familias el pasado 16 de julio. De acuerdo con lo explicado durante las reuniones con padres, la fundación habría tomado esta determinación debido, entre otros factores, a estudios socioeconómicos realizados entre las familias y a la disminución en el número de nuevos alumnos interesados en ingresar al colegio.


Mara Cárdenas, madre de familia, explicó que los padres cuestionaron que el cambio se produjera de manera repentina, pues inicialmente se les había planteado una transición gradual. La intención, según lo informado entonces, era que la generación que este año ingresó a primero de primaria fuera la última que comenzara bajo el modelo de la fundación.


Sin embargo, el proceso se aceleró después de que Fundación GAP comunicara su decisión a la Secretaría de Educación Pública. A las familias se les aseguró que los estudiantes conservarían un espacio educativo y que los profesores que cumplieran con los requisitos y quisieran permanecer tendrían prioridad para integrarse al nuevo esquema.


Esa previsión no se concretó. La fundación concluyó la relación laboral con los maestros y dejó de operar el plantel, por lo que ahora la SEP tendría que hacerse cargo de la contratación de personal y de los procedimientos necesarios para que la escuela pueda funcionar como parte del sistema público.


Uno de los principales obstáculos se encuentra precisamente en la situación administrativa del inmueble. Rocío Quiñones, madre de familia, explicó que las autoridades educativas les han señalado que todavía no se formaliza la entrega de la escuela, requisito que consideran necesario para avanzar con la asignación de una clave y la contratación de docentes.


“No tenemos certeza de que se vaya a poder iniciar las clases, ya que al no tener ya plantilla de maestros, la SEP tiene que contratar personal, pero para ello tienen que hacer la entrega de la escuela y no se ha hecho todo ese papeleo”, señaló Rocío Quiñones.


A esta problemática se añadió un tema que las familias no esperaban encontrar durante el proceso de transición: la situación documental del predio. En una reunión con autoridades municipales de Los Cabos, los padres aseguran que conocieron la existencia de inconsistencias relacionadas con la propiedad y la documentación del inmueble, incluyendo la ausencia de licencias de construcción.


El hallazgo abrió nuevas interrogantes entre las familias, principalmente sobre las condiciones bajo las cuales había operado el plantel y qué autoridad había avalado su funcionamiento. Para los padres, este asunto representa un segundo frente que debe ser aclarado antes de definir el futuro de la escuela.


Mientras continúan los trámites, la alternativa planteada por la SEP es que los estudiantes sean incorporados a otros planteles, dependiendo de la disponibilidad de espacios. Las familias aseguran que incluso se les pidió buscar cupo en otras escuelas y considerar tanto turnos matutinos como vespertinos para evitar que algún alumno quede fuera del sistema educativo.


Esta posibilidad genera inconformidad entre los padres, quienes consideran que no debería ser necesario trasladar a los estudiantes cuando el plantel que ya conocen permanece disponible. La petición de las familias es que las autoridades resuelvan los pendientes administrativos y permitan que los alumnos continúen en su comunidad escolar.


Para los padres, el impacto no se limita al horario. La elección del Colegio GAP respondió también a su propuesta académica y al acompañamiento que recibían los alumnos. Algunas familias, incluso, decidieron establecerse cerca del plantel debido a la dinámica escolar, por lo que una reubicación representaría cambios adicionales en su organización cotidiana.


Las madres también han expresado preocupación por la adaptación de los menores a un nuevo modelo educativo. Aunque aclaran que esto no significa cuestionar la calidad de las escuelas públicas, consideran que cambiar de maestros, metodología, horarios y entorno representa una modificación importante para los estudiantes.


Otro punto pendiente es el acompañamiento que Fundación GAP había ofrecido durante la transición. Según las familias, Mariana González Navarro, gerente de la fundación, sería la persona encargada de mantener ese vínculo mientras se concretaba el cambio; sin embargo, aseguran que no han recibido el seguimiento esperado.


En cuanto a la fecha de regreso, las familias han recibido información contradictoria. En algún momento se les habría señalado que las clases podrían comenzar el 31 de agosto, pero hasta ahora no existe, según Rocío Quiñones, una confirmación oficial que precise si ese día los alumnos estarán en el Colegio GAP, en otro plantel o bajo qué condiciones comenzarán el ciclo escolar.


Con el inicio del ciclo escolar cada vez más próximo, el principal reclamo de los padres es contar con una definición antes del primer día de clases y evitar que los alumnos lleguen a esa fecha sin saber en qué escuela, turno y condiciones continuarán su formación.