• En tres años el porcentaje de personas que carecen de salario digno bajó de 55% a 52%, pero aún falta mucho por hacer, afirma Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.
Estado de México. - Más de la
mitad de las personas con empleo formal registradas ante el IMSS carece de un
salario digno, es decir, un monto suficiente para cubrir una canasta de vida
digna que les permita ir más allá de la sobrevivencia, de acuerdo con la
organización Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.
De los 22.7 millones de
puestos de trabajo formales registrados ante el instituto, 11.9 millones,
equivalentes al 52%, no alcanzan el nivel considerado como salario digno, según
un reporte elaborado con datos a junio.
Las mujeres y las personas
jóvenes son la mayor proporción de quienes carecen de salario digno. Del
universo de personas con empleo formal, 9.2 millones (40%) son mujeres, pero de
ellas, más de 5 millones (55%), carecen de salario digno. En el caso de las
personas jóvenes entre 15 y 29 años de edad, son 6.3 millones con empleo formal
(28% del total), pero de ellos 3.8 millones (59%) carecen de salario digno.
Según la metodología del
grupo, hay tres niveles o estratos salariales:
·
Salarios
de pobreza. Inferior al monto equivalente al costo de dos canastas básicas del
mes anterior de la medición.
·
Salarios
de sobrevivencia. Que cubre el costo de dos canastas básicas, pero es menor al
monto de referencia del salario digno. Durante 2026, ese monto se ubica en
14,400 pesos al mes.
·
Salario
digno y más. Salarios iguales o mayores a 14,400 pesos al mes.
Unos 11.5 millones de
trabajadores, el 50% del total, reciben salarios de sobrevivencia, mientras que
10.9 millones, el 48%, cuentan con un salario digno o superior. La mediana
salarial se ubica en 13,893 pesos mensuales, ligeramente por debajo del monto
de referencia de 14,400 pesos.
Las diferencias también son
marcadas según el tamaño de las unidades económicas. En los micronegocios de
uno a cinco trabajadores, únicamente el 12% de las personas tiene un salario
digno. En las pequeñas empresas, la proporción llega al 27%, mientras que en
las medianas alcanza 44%. En las grandes unidades económicas, consideradas
aquellas con 251 trabajadores o más, el 65% cuenta con salario digno o
superior.
En las grandes empleadoras,
con más de 1,000 puestos de trabajo registrados ante el IMSS, el 30% de su
personal carece de salario digno, mientras que el 70% ya alcanza ese nivel de
ingreso o uno superior.
Por actividad económica
también existen diferencias importantes. Las ramas relacionadas con servicios
de limpieza y vigilancia, así como la industria restaurantera, presentan
algunos de los mayores porcentajes de trabajadores sin salario digno. En conjunto,
hay 10 ramas económicas donde entre 70% y 85% del personal carece de un ingreso
digno.
Por cantidad de personas
afectadas, los servicios profesionales y técnicos concentran 1.3 millones de
trabajadores sin salario digno, mientras que la industria de la construcción
registra 968,000 personas en esa condición.
La ONG expuso que la brecha
entre las personas que tienen salarios de pobreza y las que tienen salarios
dignos se ha recortado considerablemente, pues hace tres años las personas con
trabajo formal que ganaban salarios de pobreza eran 8.6 millones, que representaban
40% de los puestos de trabajo registrados en el IMSS, y que ahora son solo
407,000, el 2%.
En el mismo periodo, quienes
carecen de salario digno disminuyeron de 12.1 millones, equivalentes al 55% de
los trabajos formales, a 11.9 millones, el 52%.
“Es una gran noticia que los
salarios de pobreza estén prácticamente desaparecidos, al menos en los trabajos
formales, tomó 10 años llegar aquí. Ahora para seguir avanzando urgen avanzar
más con la adopción voluntaria y gradual del ingreso digno en las empresas”,
dijo Rogelio Gómez Hermosillo, presidente ejecutivo de la organización, según
un comunicado.
Para continuar con esta
tendencia, Acción Ciudadana Frente a la Pobreza plantea cuatro medidas:
·
Mantener
aumentos diferenciados a los salarios mínimos.
·
Establecer
una exención de retenciones de ISR para los salarios más bajos.
·
Crear
un régimen unificado de tributación de ISR e IMSS con subsidios decrecientes
para micronegocios.
·
Promover
la adopción voluntaria y gradual del ingreso digno por parte de las empresas.