• Si poseen otra, deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro electoral y acreditar que el vínculo jurídico con el otro Estado dejó efectivamente de existir.
Estado de México. - El Senado
aprobó este martes por mayoría calificada una reforma constitucional que
exigirá tener únicamente la nacionalidad mexicana para aspirar a la
Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México.
El proyecto fue aprobado, en
lo general y particular, con 86 votos a favor y 42 en contra, sin abstenciones,
por lo que quedó avalado sin modificaciones y fue remitido a los congresos
locales.
La reforma modifica tres
artículos de la Constitución para establecer que quienes aspiren a esos cargos
deberán ser mexicanos por nacimiento y no tener ni adquirir otra nacionalidad.
Si poseen otra, deberán
renunciar a ella antes de solicitar su registro electoral y acreditar que el
vínculo jurídico con el otro Estado dejó efectivamente de existir.
Durante el ejercicio del cargo
tampoco podrán adquirir o solicitar otra nacionalidad, invocarla ante
autoridades extranjeras, o utilizar pasaporte o documentos de identidad
expedidos por otro país.
Tampoco podrán ejercer
derechos políticos inherentes a esa ciudadanía extranjera ni acogerse a su
protección diplomática.
Los cambios serán aplicables a
partir del proceso electoral de 2028 y no afectarán a quienes ya ejerzan alguno
de esos cargos cuando la reforma entre en vigor.
El Congreso tendrá además 90
días naturales para adecuar la Ley de Nacionalidad y la legislación electoral,
mientras las entidades federativas deberán armonizar sus constituciones y
normas electorales en el mismo plazo.
La presidenta mexicana Claudia
Sheinbaum presentó la iniciativa el 30 de agosto y la Cámara de Diputados la
aprobó el 22 de septiembre con 344 votos a favor, 116 en contra y una
abstención en lo general, y 334 votos favorables, 109 contrarios y una abstención
sobre los artículos reservados.
Morena y sus aliados
defendieron en el Senado que la medida no elimina la doble nacionalidad ni
restringe de manera general los derechos políticos, sino que crea una condición
excepcional relacionada con la soberanía para quienes encabecen los poderes ejecutivos.
Los opositores partidos Acción
Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano (MC)
sostuvieron, por el contrario, que la exigencia restringe derechos políticos de
mexicanos con doble nacionalidad, particularmente de quienes emigraron o
nacieron en el extranjero.
Al tratarse de una reforma
constitucional, deberá obtener ahora el respaldo de la mayoría de las
legislaturas de las 32 entidades federativas para su publicación oficial.
El debate sobre la doble
nacionalidad también ha estado presente en otros procesos electorales de
América Latina: presidentes, como Daniel Noboa en Ecuador o Abelardo de la
Espriella en Colombia, tienen también la nacionalidad estadounidense, por lo
que en ambos países la oposición ha cuestionado la binacionalidad por posibles
conflictos de intereses.