• Diversas agencias de seguridad estadounidenses y mexicanas colaboraron en la investigación de este caso transnacional.
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Estado de México. - Dos
ciudadanos mexicanos se declararon culpables en Texas de proporcionar apoyo
material a una organización terrorista
extranjera designada, por haber traficado drogas y armas para
el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Los procesados quedaron sujetos a una pena mínima de diez años de cárcel y una
máxima de cadena perpetua por estos delitos.
María del Rosario Navarro
Sánchez, alias “La Señora”, y Gustavo Castro Medina admitieron su participación
en la red criminal ante el sistema judicial de Estados Unidos. Ambos fueron
entregados por el gobierno mexicano en procesos no contemplados en el tratado
de extradición.
Navarro Sánchez negoció la
compra de veinte fusiles tipo AK-47 y dos rifles calibre cincuenta con agentes
encubiertos en agosto de 2023. Las autoridades estadounidenses arrestaron a sus
cómplices cuando intentaron recoger el cargamento.
Gustavo Castro Medina operó
como intermediario financiero para realizar un pago inicial de 3 mil dólares
por las armas de fuego. La patrulla fronteriza detuvo al implicado en noviembre
de 2020 con 36 kilogramos de metanfetamina ocultos en su vehículo.
La red criminal utilizó a
Brian Alexis Muñoz Castro para almacenar y distribuir cargamentos de
metanfetamina y fentanilo en casas de seguridad de El Paso. El cómplice recibió
instrucciones directas de Navarro Sánchez para estas operaciones desde agosto de
2022.
Según la acusación René
Hernández Cordero cruzó la frontera desde Ciudad Juárez con 63 mil dólares en
efectivo para concretar la compra del armamento. Jesús Gerardo Ramos asumió la
tarea de contrabandear los fusiles hacia México antes de la intervención federal.
La Fiscalía Federal para el
Distrito Oeste de Texas acusó formalmente a los involucrados en abril de 2024.
Diversas agencias de seguridad estadounidenses y mexicanas colaboraron en la
investigación
de este caso transnacional.
CJNG terrorista
La designación del Cártel de
Jalisco Nueva Generación (CJNG) como Organización Terrorista Extranjera (FTO,
por sus siglas en inglés) proporciona a los fiscales federales una
herramienta para combatir a los grupos criminales.
Bajo este marco normativo de
terrorismo, las acusaciones penales adquieren un mayor peso legal, lo que
permite procesar y llevar ante la justicia a cualquier colaborador o
facilitador de la organización, sin importar cuál haya sido su nivel o
jerarquía de involucramiento dentro de la red delictiva.
Esta figura eleva formalmente
la gravedad de las operaciones delictivas transnacionales. En lugar de procesar
los hechos como delitos aislados de contrabando, este cargo asume legalmente
que la internación de narcóticos (metanfetamina y fentanilo) y la exportación
de armamento militar pesado (como fusiles tipo AK-47 y rifles calibre .50)
constituyen conductas que amenazan directamente la
seguridad nacional de los Estados Unidos y el bienestar de
sus ciudadanos.