A un año de su desaparición, autoridades no reportan avances en la investigación; las madres no pierden la fe.
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San José del Cabo, Baja
California Sur.- Marisela, Guillermina y Cinthya son tres madres que, desde
Sinaloa, viajan cada vez que pueden a Los Cabos para buscar a sus hijos,
quienes desaparecieron hace un año tras llegar al destino con la intención de
trabajar y salir adelante.
De acuerdo con lo relatado por
Cinthya, madre de Jesús Ramón Favela Astorga, de 19 años, el joven y su primo,
Jesús Josué, trabajaban desde principios de 2025 en una empresa de servicios
turísticos en Cabo San Lucas. Sin embargo, durante Semana Santa regresaron a
Sinaloa para pasar unos días con su familia y, al volver a Baja California Sur,
invitaron a su amigo Jesús José Bojórquez a trabajar con ellos.
Los tres jóvenes regresaron de
Sinaloa el 23 de abril y debían presentarse a laborar el 24 de abril a las
10:00 de la mañana. No obstante, nunca llegaron a su centro de trabajo y, desde
entonces, se desconoce su paradero.
“Vamos y venimos cada vez que
podemos. Hago la lucha para estar aquí y así voy a seguir hasta que encuentre a
mi hijo. Mi vida cambió profundamente. Yo estoy de pie por él, pero tengo otros
dos hijos y tengo que seguir adelante, aunque esté destrozada”, expresó Cinthya
entre lágrimas para Diario El Independiente.
Marisela, madre de Jesús
Josué, de 22 años, comentó que durante este año no han tenido avances
significativos en las investigaciones que permitan conocer el paradero de los
tres jóvenes.
“Avances no hay, sólo los
primeros meses, cuando se investigó y se detectó que fueron abordados por un
comando armado. De ahí nos dicen que siguen investigando y sólo eso… Es muy
triste que los jóvenes salgan de su estado con esperanza de mejorar donde viven
y les pase esto. Yo creo que mi hijo llegó al estado equivocado”, explicó.
Por su parte, Guillermina
Chávez, madre de Jesús José Bojórquez, señaló que las tres madres se han
mantenido unidas en esta lucha y aseguraron que no dejarán de buscar a sus
hijos hasta encontrarlos. Explicó que recientemente sostuvieron una reunión con
el gobernador de Baja California Sur, Víctor Castro Cosío, quien se comprometió
a dar seguimiento personal al caso.
Guillermina agregó que ha sido
un camino largo y agotador, marcado por promesas de las autoridades, pero sin
avances significativos que permitan localizar a los jóvenes, quienes salieron
de su estado hace más de un año en busca de una oportunidad laboral.
Asimismo, hizo un llamado a la
ciudadanía para que, en caso de contar con información que pueda contribuir a
la investigación, la reporte a las autoridades correspondientes.
Guillermina, Cinthya y
Marisela coinciden en que sus hijos son jóvenes trabajadores, sin antecedentes
de conflictos, dedicados a salir adelante y con el deseo de construir un mejor
futuro.
“Me quedo sin palabras porque
no sé cómo describir mi dolor. Venimos a buscarlos y a encontrarlos, pero es
mucho el dolor como madre. No vamos a parar hasta encontrarlos”, dijo
Guillermina.
A más de un año de la
desaparición de los tres jóvenes, sus familias continúan recorriendo Baja
California Sur con la esperanza de obtener respuestas. Su caso se suma a la
problemática de personas desaparecidas que enfrenta tanto Los Cabos como el
resto del estado, donde colectivos de búsqueda y familiares mantienen jornadas
permanentes para localizar a sus seres queridos, mientras exigen
investigaciones más efectivas, resultados concretos y el fortalecimiento de las
acciones de las autoridades para atender este fenómeno.