• La falsedad en la política y la palabra “pueblo”. • El futbol y la política ejemplos de lo anterior.
Qué mejor oportunidad para
demostrar algunas de las falsedades políticas cuando “el pueblo” se volcó a
festejar cuando el equipo mexicano de futbol en mundial y en función de que en
los tres juegos en los estadios de México, al ganar a los tres equipos importantes
como Corea del Sur, Chequia, y el 3º a Ecuador, (a los 3 les dejó en 0) que tan
triunfal se ha visto que debido a esto y lo que venga del próximo (Inglaterra)
ha sido tan festejado, todo esto numéricamente, pues con esta afición triunfal
por esta “especial” lucha, encuentros, a estas alturas alteró la visión y
sentir de la clase política partidista-electoral al grado que los millones de
ciudadanos sin importarle partido político alguna, se entregó a México como
clase electoral. Así entonces la relación entre el fútbol y la política
electoral en México es profunda, donde el deporte sirve frecuentemente como una
poderosa herramienta de control social, nacionalismo y proyección para las
élites políticas. ¿acaso el pueblo es más fuerte como concepto y conformación
de la misma política?, mmm…depende de las circunstancias y hechos como
enseguida veremos…
En función de esto veamos aquí
estos conceptos, palabras, opiniones basados en la realidad selecta.
Miren ustedes, el uso
frecuente de la palabra "pueblo" en el discurso político es una
estrategia retórica clave del populismo para manipular a las masas. Se emplea
para crear una división maniquea entre "nosotros" (el pueblo, visto
como bueno y puro) y "ellos" (la élite corrupta o los adversarios).
·
LA
FALSEDAD EN LA POLÍTICA SE PERCIBE CON ESPECIALES ACONTECIMIENTOS CIUDADANOS.
En la falsa política, el
término se utiliza y se desgasta con varias finalidades concretas: es como un
símbolo de identidad, no describe a una colectividad real, sino que agrupa a
los seguidores del líder triunfador para generar una intensa adhesión emotiva.
Se invoca la voluntad de "el pueblo" para justificar acciones,
políticas o el desmantelamiento de instituciones, asumiendo que ese liderazgo
ENCARNA LA VOZ INCUESTIONABLE DE LA MAYORÍA. Ejemplo claro de todo esto es el
reciente el falso lenguaje: éste funciona como una palabra vacía que el orador
moldea a su conveniencia para legitimar intereses particulares y concentrar el
poder. Este tipo de lenguaje moldea el panorama cívico analizando los debates
sobre el uso y abuso de la palabra Pueblo (publicado por Excélsior), o
explorando el análisis crítico en plataformas sobre quién es realmente el
sujeto al que se refieren.
En la política mexicana, la
palabra “pueblo” se repite constantemente, pero ¿realmente significa lo que nos
han hecho creer?. Analicemos cómo el término ha sido tergiversado con finos
políticos, alejándose de su significado original y utilizándose como una
herramienta de discurso más que como una verdadera representación de la
sociedad. Exploramos qué significa realmente “pueblo”, por qué su uso correcto
es clave para una democracia sana y cómo el lenguaje influye en la forma en que
entendemos el poder, la representación y la participación ciudadana.
·
PORQUE
ENTENDER LAS PALABRAS…TAMBIÉN ES ENTENDER LA REALIDAD.
El discurso es el arma más
poderosa de un político ¡No te lo pierdas! "¿El Discurso Político es una
Herramienta de Inspiración o Manipulación? Según sea el caso y e
lpolítico/A" El discurso político está realizado desde el conocimiento de
las necesidades de la sociedad para lograr el poder, pero no para dar solución.
Ya ven que ahora ya estamos en el divide y vencerás…“narcopolítico” o
“político”.
No bastan los tres poderes
cooptados por el poder del Estado, se necesitan siervos que sigan a los líderes
sectarios… y para eso está la propaganda gubernamental “Goebbeliana”, la
mañanera del pueblo.
Gran daño nos hace como
sociedad encender el televisor cada mañana donde hay comunicadores que se ve
son controlados por una narrativa morenita de un país de las maravillas
inexistente.
·
AHORITA.-
EL FÚTBOL Y LA POLÍTICA EN MÉXICO COMPARTEN UN FENÓMENO: EL PUEBLO.
Se advierte la convergencia
durante la Copa Mundial, deduciendo que la celebración de la máxima
justa mundialista, la élite
política mexicana (tanto el oficialismo como la oposición) ha utilizado eventos
como el partido inaugural para mostrarse en espacios de privilegio, generando
debates públicos sobre el doble discurso y el elitismo. Pese a estos intentos
de politización por parte de las cúpulas, la población en general vive los
partidos principalmente como una válvula de escape y una fiesta de identidad
nacional para observar cómo se vivió la concentración de la clase política
durante la inauguración mundialista en el estadio. Así entonces el fútbol y la
política en México comparten un fenómeno indiscutible: las victorias de la
Selección Mexicana logran una CAPACIDAD DE CONVOCATORIA, UNIDAD SOCIAL Y
EUFORIA COLECTIVA SUPERIOR A LA DE CUALQUIER PARTIDO POLÍTICO O CANDIDATO.
Ambos mundos basan su éxito en
el trabajo en equipo, la competencia y el liderazgo. Miren ustedes, cuando se
produce la catarsis colectiva; ejemplo, cuando juega la Selección Mexicana, el
país experimenta una pausa en la polarización política que suele dominar las
conversaciones diarias. Mientras que los mítines políticos suelen dividir a la
población según preferencias ideológicas, un partido de fútbol logra unir a
millones de personas sin importar su afiliación. El entusiasmo es tan grande
que los políticos de todos los partidos, incluida la presidenta Claudia
Sheinbaum, se suman a las celebraciones y comparten la euforia por los triunfos
en sus redes sociales……AHORA!