• Año tras año está avanando rápidamente la economía informal y la informalidad en México, alertó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado.
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Estado de México. - El Centro de Estudios
Económicos del Sector Privado (CEESP) advirtió que la sobrerregulación ligada a
la corrupción y reformas para darles mayores beneficios a los trabajadores,
como las vacaciones dignas y la reducción de la jornada laboral, dispararon los
niveles de la economía informal en México.
“Preocupa que, del total de la
población ocupada reportada, 33.4 millones laboraban en la informalidad, es
decir, 424 mil más que un año antes. Esto implica que el 55.2 por ciento del
total de las personas ocupadas no tiene acceso al sistema formal de seguridad
social”, declaró el órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Agregó que la economía
informal ha sido una alternativa para las microempresas, que buscan operar
fuera de un costoso sistema tributario y laboral, así como para personas con
necesidad de una fuente de recursos para el sustento familiar.
El CEESP consideró que
actualmente se fortalece rápidamente la economía informal en México, debido a
la sobrerregulación, el incentivo de no pagar impuestos y una serie de reformas
aprobadas como las vacaciones dignas y la reducción de la jornada laboral,
comentó el organismo encargado de hacer investigación económica para las
empresas de primer nivel.
El Censo Económico del Inegi
identificó que, en 2023, del total de unidades económicas registradas en el
país, más del 64.3 por ciento eran informales.
“Con información más reciente,
el Inegi reporta que en el último trimestre de 2025 la economía informal supera
ya el 25 por ciento del total del valor agregado en la economía. Sobresale una
regulación engorrosa y excesiva que complica la entrada y salida de los
mercados, especialmente en los ámbitos estatal y municipal, que puede deberse a
temas de corrupción, lo que desincentiva la participación de empresas y
personas en la formalidad”, expresó la institución.
Añadió que otro incentivo para
permanecer en la informalidad es no pagar impuestos, pero uno de los factores
más relevantes que inhiben la participación de las empresas en la formalidad
son los crecientes costos laborales que tienen que enfrentar.
“Actualmente, el esquema de
cuotas patronales al sistema de seguridad social (aportaciones al IMSS, al
Infonavit y a las cuentas individuales de retiro en el SAR) representa 30 por
ciento del salario base de cotización, afectando en mayor medida a las micro y
pequeñas empresas. Existen otros costos adicionales como el aguinaldo y la
participación de los trabajadores en las utilidades de las empresas”, comentó.
El órgano privado señaló que
un entorno complejo encarece e inhibe la creación de empleos formales, lo que
impulsa la informalidad y aun así los legisladores proponen reformas que
incrementan significativamente los costos de contratación”, señaló el CEESP.
Destacó que en este caso se
encuentran el aumento en el número de días de vacaciones y la reducción de la
jornada laboral a 40 horas, medidas que sin duda encarecen el empleo formal.
“Mientras no existan los
incentivos necesarios para participar en la actividad formal, la economía
seguirá atrapada en un ambiente de bajo crecimiento y reducida productividad”,
indicó.
Para estimular la formalidad
es fundamental reducir sus costos de cumplimiento, mencionó el CEESP.
“Sería esencial eliminar
trámites engorrosos y reducir los tiempos de respuesta aprovechando los avances
de las plataformas digitales, junto con incentivos fiscales a través de
regímenes tributarios equitativos y fáciles de cumplir”, apuntó.
El CEESP dijo también que se
debe asegurar que las contribuciones al fisco redunden en un beneficio general
para la población, como puede ser el acceso a un sistema de seguridad social
eficiente, uno educativo de calidad, así como beneficios en materia de
seguridad pública e infraestructura.
“Esto podría ayudar a
establecer un ambiente de confianza y posiblemente a la decisión de participar
en la formalidad”, expresó.