• México y el Mundo Vapeando afirma que los consumidores adquieren dispositivos y sustancias en canales informales, sin controles de calidad ni supervisión sanitaria.
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Estado de México. - La
organización civil México y el Mundo Vapeando afirmó que la prohibición
constitucional de vapeadores y cigarros electrónicos en México fortaleció el
mercado ilegal de estos productos, incentivado el consumo de tabaco tradicional
y favorecido la evasión fiscal, en contraste con países que optaron por
regularlos.
En vísperas del Día Mundial
del Vapeo, que se conmemora el 30 de mayo, el presidente de la organización,
Juan José Cirión Lee, sostuvo que en México se configuró una “tormenta
perfecta” a favor del tabaquismo debido a las políticas restrictivas impulsadas
en los últimos años.
Según el activista, pese a la
prohibición vigente, alrededor de tres millones de personas continúan vapeando
en el país, aunque ahora adquieren dispositivos y sustancias en canales
informales, sin controles de calidad ni supervisión sanitaria.
“Todo se hace en el
clandestinaje, donde el gran ganador fue el crimen organizado”, afirmó Cirión
Lee, quien consideró que antes de la prohibición existían comercios
establecidos que operaban mediante amparos y vendían productos importados bajo
estándares de calidad.
México prohibió
constitucionalmente los vapeadores y cigarros electrónicos tras una serie de
restricciones iniciadas en 2020, una medida inédita a nivel internacional y
defendida por el Gobierno como parte de la lucha contra el tabaquismo y la
protección de la salud pública.
La asociación aseguró que otro
efecto de la prohibición ha sido el aumento del acceso de menores de edad a
estos dispositivos mediante el mercado ilegal, al tiempo que acusó una
creciente evasión fiscal por impuestos de importación, IVA e Impuesto Especial
sobre Producción y Servicios (IEPS).
De acuerdo con el comunicado,
en 2022 legisladores de Movimiento Ciudadano estimaron que una eventual
regulación del vapeo podría representar ingresos fiscales cercanos a 13,000
millones de pesos anuales.
Cirión Lee también advirtió de
un presunto repunte del tabaquismo, al señalar que seis de cada diez usuarios
de vapeadores los utilizaban para dejar el cigarro tradicional, pero que la
mitad de ellos habría regresado al consumo de tabaco ante las dificultades para
conseguir dispositivos.
El activista contrastó el caso
mexicano con decisiones recientes en países como Chile y Argentina, que
avanzaron hacia esquemas regulatorios, así como con políticas en Reino Unido,
Francia o Japón, donde, afirmó, los dispositivos electrónicos se emplean como
herramientas de reducción de daños frente al tabaquismo.