• La economía mexicana está estancada desde 2025 y no despegó en el primer trimestre de 2026, aseguró el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
Estado de México. - La economía mexicana
tuvo la tasa del producto interno bruto más baja de América en 2025 e inició
este año en la línea de contracción y debilidad, consideró el Instituto
Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
“En 2025, el PIB tuvo una
expansión de 0.8 por ciento en términos ajustados por estacionalidad, el cual
resultó inferior a lo registrado en otras economías latinoamericanas, así como
en Estados Unidos”, expresó el organismo.
Según el órgano empresarial,
la desaceleración económica del año pasado fue resultado de un marcado descenso
en la inversión, en el contexto de un ajuste al gasto público y de un entorno
de incertidumbre que afectó a la inversión privada, así como una moderación en
el crecimiento del consumo privado.
“Las exportaciones
representaron la principal fuente de crecimiento; se vieron beneficiadas por la
fuerte demanda por parte de las empresas en Estados Unidos de productos
tecnológicos producidos en nuestro país”, detalló el IMEF.
De acuerdo con el organismo,
en el inicio de 2026 prevalecieron las condiciones de atonía, de acuerdo con
cifras oportunas; en el primer trimestre del año el PIB tuvo una contracción
secuencial significativa, con retrocesos en todas las grandes divisiones de
actividad.
“Se anticipa que en lo que
resta del año se dará una recuperación parcial respecto a la caída del primer
trimestre, la cual estará impulsada por la realización del mundial del futbol y
por posturas fiscal y monetaria más acomodaticias, el crecimiento de la
economía mexicana en 2026 seguirá siendo débil”, comentó.
El Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (Inegi) informó que la economía mexicana se contrajo
0.8 por ciento entre enero y marzo del 2026, respecto del desempeño que había
logrado en el trimestre anterior.
El IMEF mencionó que la
inflación repuntó al inicio de 2026 a niveles cercanos a 4.5 por ciento.
“Su componente subyacente, que
agrupa los precios más estables en la economía, se vio afectado por la entrada
en vigor de diversos impuestos al inicio del año; mientras que la inflación no
subyacente se elevó por un aumento considerable en el precio de las frutas y
verduras.”, indicó el ente empresarial.
El IMEF señaló que, pese al
aumento de la inflación, la tasa objetivo de política monetaria se ha
continuado reduciendo; y ya se encuentra cerca del nivel en el que podría
permanecer en el mediano plazo.
“La intensificación del
conflicto en Medio Oriente desde marzo ha causado episodios de volatilidad en
los mercados financieros globales; en México se ha reflejado en volatilidad
cambiaria y en aumentos en las tasas de interés de largo plazo”, indicó.
El organismo añadió que la
falta de visibilidad sobre el desenlace del conflicto, así como sobre la
conducción de la relación binacional con Estados Unidos, representan los
principales factores de incertidumbre para la economía mexicana, mientras que
la materialización de riesgos asociados a esos factores tendría impactos
negativos para nuestro país.