• Si bien el país evitó una contracción a tasa anual, la trayectoria reciente sugiere que la capacidad de crecimiento se ha reducido de manera significativa, indica la Universidad Jesuita de Guadalajara.
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Estado de México. - La economía mexicana ha
entrado en una fase de estancamiento, caracterizada por bajo crecimiento,
debilidad industrial y ausencia de impulso interno, de acuerdo con la Escuela
de Negocios de la Universidad Jesuita de Guadalajara (ITESO).
“Si bien el país ha evitado
una contracción anual, la trayectoria reciente sugiere que la capacidad de
crecimiento se ha reducido de manera significativa, en un entorno marcado por
restricciones estructurales y elevada incertidumbre”, expuso en un reporte.
El ITESO proyectó que la
economía crecerá entre 0.7 y 1.1 por ciento este año, un pronóstico muy por
debajo de las previsiones de grupos financieros y entidades
gubernamentales.
Elvira Mireya Pasillas Torres,
académica de la institución, dijo que el boom exportador de México no está
jalando a la economía.
“Las exportaciones crecen,
pero la economía está estancada y no son un motor de crecimiento económico”,
declaró.
En el primer trimestre, las
exportaciones aumentaron 17.9 por ciento frente a igual periodo del año pasado,
luego de que fabricantes vendieron 175 mil 586 millones de dólares al exterior,
según la institución educativa.
“El dinamismo del comercio
exterior no se refleja en el crecimiento del producto interno bruto de México,
que bajó 0.8 por ciento anual en el primer trimestre de este año”, de acuerdo
con el análisis.
Agregó que la economía
mexicana está débil y sin expansión, lo que se refleja en un mercado laboral
precario que sigue empujando a las personas a la informalidad, especialmente a
las mujeres.
El boom exportador de México
fue impulsado por un incremento de 30.2 por ciento de las ventas de la
industria manufacturera.
“Aunque el comercio exterior
mostró un desempeño dinámico, su impacto sobre la actividad interna ha sido
limitado”, comentó el ITESO.
Las industrias mexicanas están
aumentando la compra de insumos que son parte de procesos productivos para la
exportación, lo que estaría limitando el dinamismo que mostró el comercio
exterior en este comienzo de año.
“Los datos sugieren que
importamos productos intermedios para terminarlos de manufacturar y volverlos a
exportar con poco valor agregado”, manifestó Pasillas Torres.
La investigadora observó el
riesgo de que México no logre mantener su crecimiento en exportaciones por la
incertidumbre ante la renegociación del TMEC, que a su vez está sujeto a la
incertidumbre en la relación entre el país y Estados Unidos por temas políticos
y de seguridad.
La reciente estimación
oportuna del PIB arrojó que México se contrajo 0.8 por ciento. Esto significa
que la economía está creciendo anualmente 0.2 por ciento, lo que confirma la
tendencia de desaceleración desde 2023.
“La combinación de un consumo
interno moderado, una inversión privada débil y un entorno externo incierto ha
reducido el margen de expansión”, señaló el estudio de la universidad.
Hacienda estimó una tasa de
crecimiento de entre 1.8 y 2.8 por ciento, mientras que el Fondo Monetario
Internacional anticipó un PIB de 1.6 por ciento y la Organización para la
Cooperación y Desarrollo Económicos previó un avance de 1.3 por ciento.