• El cardenal Carlos Aguiar Retes señaló que “no podemos acostumbrarnos a que un niño sufra”
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Estado de México. -
La Iglesia católica afirmó que el cuidado de la niñez es
una “exigencia moral” que interpela a toda la sociedad, al advertir sobre las
condiciones de violencia, pobreza y abandono que enfrentan
muchos menores en el país.
En su editorial dominical Desde la Fe, la Arquidiócesis Primada
de México subrayó que
la protección, formación y acompañamiento de
los niños deben ser una prioridad, al considerar que en cada uno
“se revela una dignidad inviolable” que no depende de sus circunstancias.
“El cuidado de la niñez toca
el corazón mismo del Evangelio”, señaló el texto, al recordar que, desde la
visión cristiana, acoger a un niño equivale a acoger a Cristo, mientras que
descuidarlo o dañarlo representa una traición a esa presencia.
La Iglesia destacó
que los menores son sujetos
de amor, cuidado y derechos que deben ser respetados
en todo momento, e hizo un llamado a reflexionar sobre si la sociedad está
cumpliendo con su responsabilidad ante problemáticas como la violencia, la
fragmentación familiar y la precariedad económica.
El editorial retomó además
palabras del arzobispo primado de México, el cardenal Carlos Aguiar Retes,
quien, con motivo del Día del Niño, que se celebró el 30 de abril, señaló que
“no podemos acostumbrarnos a que un niño sufra; cada uno de ellos es un regalo
de Dios con el que debemos asumir nuestro compromiso”.
Asimismo, enfatizó que la
familia es el primer espacio donde se aprende a amar, aunque también la
comunidad eclesial tiene la responsabilidad de generar entornos
seguros en parroquias, escuelas y espacios pastorales,
así como de formar conciencias capaces de reconocer y denunciar cualquier forma
de abuso.
El texto también subrayó la
importancia de escuchar a los niños, reconocer su voz y
acompañar sus procesos de desarrollo, como parte del mandato cristiano del
amor.
Finalmente, la Iglesia
reconoció la participación de menores en el Encuentro Anual de Monaguillos de
la Arquidiócesis de México, realizado el sábado, destacando su servicio y
compromiso como un signo de esperanza para la comunidad católica.