• La consejera jurídica de presidencia, Luisa María Alcalde, explicó en la conferencia matutina de Sheinbaum que 'hay que hacer una distinción entre lo que es una solicitud formal de extradición y lo que es una solicitud de detención provisional con fines de extradición. No es lo mismo'
Fotogalería
Estado de México. - El
Gobierno de Claudia Sheinbaum reiteró este lunes que la solicitud presentada
por Estados Unidos en contra del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén
Rocha Moya, no corresponde a una petición formal de extradición, sino a una solicitud
de “detención provisional”, la cual carece hasta ahora de elementos suficientes
para justificar su “urgencia”.
En la conferencia presidencial
diaria, la consejera jurídica del Ejecutivo, Luisa María Alcalde, explicó que
“hay que hacer una distinción entre lo que es una solicitud formal de
extradición y lo que es una solicitud de detención provisional con fines de
extradición. No es lo mismo”.
Alcalde detalló que la
solicitud formal, regulada en el tratado bilateral entre ambos países, debe
presentarse por vía diplomática e incluir “el delito por el cual se acusa”, así
como pruebas, orden de aprehensión y datos de identificación.
Agregó que, tras analizar el
caso, la Fiscalía General de la República (FGR) concluyó que “no existe al
momento o no se aportó ningún elemento o prueba que acredite la urgencia”, por
lo que “la solicitud no se encuentra debidamente fundamentada y es necesario
solicitar información adicional”.
Alcalde precisó que el proceso
se encuentra en una etapa inicial.
“El momento procesal exacto en
el que estamos es en que la fiscalía emite la opinión a la Secretaría de
Relaciones Exteriores”, que a su vez pedirá más información al país requirente.
Subrayó que, de acreditarse la
urgencia, corresponderá a un juez de control determinar si procede la detención
provisional, y no a las autoridades administrativas.
“No lo va a determinar la
fiscalía, no lo va a determinar la Secretaría de Relaciones Exteriores”,
indicó.
La funcionaria también
enfatizó que los procesos de extradición son confidenciales para proteger el
debido proceso y la presunción de inocencia.
“En este caso, dicha
confidencialidad se violentó provocando un linchamiento mediático”, afirmó
Alcalde.
Asimismo, sostuvo que la FGR
“no ha prejuzgado respecto si se cometió o no se cometió un delito” ni sobre la
procedencia de la solicitud, limitándose a señalar la falta de elementos sobre
la urgencia.
El caso ocurre después de que
el Congreso de Sinaloa aprobara la licencia de Rocha Moya por más de 30 días,
en medio de una investigación en su contra por presuntos vínculos con el
narcotráfico señalados por autoridades estadounidenses, los cuales el
mandatario ha rechazado.
Tras su salida, el legislativo
estatal designó como gobernadora interina a Yeraldine Bonilla Valverde, en un
contexto de tensión política y de violencia en la entidad.
Por su parte, la presidenta
Claudia Sheinbaum confirmó que Rocha Moya cuenta con protección de seguridad.
“Sí, normalmente en estos
casos (…) se solicita a la Guardia Nacional (…) apoyo en su seguridad”, dijo,
al señalar que se realizó un análisis de riesgo.
El Gobierno federal también
anunció el envío de integrantes del gabinete de seguridad a Sinaloa, uno de los
estados con mayores tasas de violencia del país, para reforzar la coordinación
con la administración interina encabezada por Yeraldine Bonilla.