• Las autoridades ejecutaron la inmovilización preventiva de los recursos bancarios, con el objetivo de "proteger la integridad del sistema financiero nacional", confirmó el gobierno mexicano.
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Estado de México. - La
Secretaría de Hacienda de México confirmó este lunes que bloqueó “con carácter
estrictamente preventivo” las cuentas bancarias de los 10 altos funcionarios
del estado de Sinaloa (oeste) acusados de narcotráfico por Estados Unidos, entre
ellos el gobernador con licencia, el oficialista Rubén Rocha Moya.
“La Unidad de Inteligencia
Financiera (UIF) informa que se realizaron adiciones a la Lista de Personas
Bloqueadas (LPB) con carácter estrictamente preventivo, que provienen de
reportes de instituciones del sistema financiero mexicano”, explicó en un comunicado
la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) sobre la situación de los
funcionarios señalados por el Departamento de Justicia estadounidense.
Según precisó, instituciones
bancarias mexicanas emitieron alertas respecto a clientes considerados como
“personas políticamente expuestas”, después de que Estados Unidos los acusó de
ayudar al Cártel de Sinaloa a cambio de sobornos y favores políticos.
Entre los políticos señalados,
además del gobernador, se encuentran el alcalde con licencia de la capital de Sinaloa
(Culiacán), Juan de Dios Gámez; el senador oficialista Enrique Inzunza, y
antiguos responsables del gobierno estatal.
Ante esta situación, las
autoridades ejecutaron la inmovilización preventiva de los recursos bancarios,
con el objetivo de “proteger la integridad del sistema financiero nacional”.
“La UIF precisa que estas
medidas no constituyen una determinación definitiva ni implican la acreditación
de responsabilidad alguna, sino acciones preventivas de carácter
administrativo”, subrayó la Secretaría de Hacienda.
En este sentido, las
autoridades mexicanas se encuentran “analizando diversa información y
documentación relacionada” con las personas señaladas.
En su conferencia de prensa
diaria, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, insistió en que se trata de
una medida “preventiva” y “automática” derivada de una orden de aprehensión en
Estados Unidos.
“No es que la UIF esté
investigando al gobernador”, afirmó, al explicar que los bancos mexicanos, por
su relación con instituciones financieras estadounidenses, adoptan medidas
preventivas que activan mecanismos automáticos de la UIF.
De los 10 funcionarios que
Washington busca procesar, dos se entregaron a las autoridades estadounidenses:
Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, y Enrique Díaz
Vega, exfuncionario de Finanzas del mismo estado.
Por su parte, el Ejecutivo
mexicano considera que la solicitud de detención urgente presentada por Estados
Unidos no corresponde a un procedimiento ordinario de extradición y que, hasta
ahora, no cuenta con elementos suficientes que justifiquen su carácter de
urgente.
Según la acusación, los
implicados habrían protegido operaciones del Cártel de Sinaloa, particularmente
de la facción de Los Chapitos, al facilitar información sensible y permitir el
transporte de drogas hacia Estados Unidos a cambio de sobornos millonarios
(EFE).