• Los ajolotes protagonizan la imagen turística de la CDMX para el Mundial 2026, pero a la especie le quedan casi 160 días para la extinción en Xochimilco.
Fotogalería
Estado de México. - La Ciudad de México llenó
estaciones, murales y espacios públicos de ajolotes
de colores rumbo al Mundial
de Futbol 2026, convirtiendo a la especie en peligro de extinción en
parte de su nueva imagen turística, mientras
especialistas advierten que el anfibio oscuro que aún sobrevive en Xochimilco
podría desaparecer en menos de un año.
Para el ambientalista Michel
Balam, del Santuario Ajolote, los ejemplares caricaturizados que se
multiplicaron por la ciudad a unas semanas del Mundial poco tienen que ver con
la apariencia real de la especie y desdibujan la crisis ambiental que enfrenta
en Xochimilco, sur de la capital.
“Hay un blanqueamiento de la
imagen del ajolote utilizando ajolotes que no son viables para la reinserción
(…) Están haciendo popular un color que es una enfermedad”, advierte Balam, al
explicar que el ajolote silvestre suele ser oscuro y no rosa como las versiones
popularizadas en cautiverio.
Según el integrante de la
Comunidad Independiente de Manejo Ambiental (CIMA), esta imagen “blanqueada”
del anfibio hace que “la gente piense que todavía hay ajolotes”, mientras
la especie endémica desaparece en canales contaminados.
Al ‘Ambystoma mexicanum‘ le quedan
casi 160 días para la extinción local en Xochimilco, según estima el
‘Reloj de la Extinción Silvestre’ de la plataforma AxolotFinder, basada en los
censos de CIMA y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
En contraste, a menos de un
mes del Mundial 2026, el Gobierno de la Ciudad de México intervino trenes y
espacios públicos con ajolotes y tonos morados en una estrategia bautizada como
la “ajolotización” de la capital.
“Eso se llama ‘greenwashing‘: utilizar la
imagen del ajolote mexicano para tapizar la ciudad, pero con la analogía de que
en su hábitat está a punto de extinguirse por completo”, enfatizó Balam, al
señalar que “esta ajolotización es una falta de respeto”.
Del canal
a las paredes
Aunque el gobierno capitalino
presentó la intervención como una forma de recuperar y “llenar de color” zonas
deterioradas de la ciudad, el fenómeno desató críticas, memes y reclamos en
redes sociales, donde usuarios cuestionaron el gasto y compararon la estética
mundialista con una forma de maquillaje urbano frente a la crisis ambiental de Xochimilco.
“Todo bien pintadito, turismo
maquillado, pero abajo del reflejo el ajolote ahogado”, dice la letra de una
cumbia publicada en las redes de Santuario Ajolote.
Los ajolotes rosas comenzaron
a aparecer así en vitrales, estaciones remodeladas, murales, columnas y vagones
del Tren Ligero que conecta
Taxqueña, uno de los principales puntos de movilidad de la capital, con la zona
del Estadio Ciudad de México, sede del partido inaugural del Mundial el 11 de
junio próximo.
Solo la renovación del Tren
Ligero ‘El Ajolote’ previo al Mundial implicó una inversión de casi 2 mil 400
millones de pesos (unos 130 millones de dólares), mientras organizaciones y
especialistas llevan años reclamando mayores recursos para rescatar el humedal
de Xochimilco y proteger a la especie.
Afuera de estaciones como
Taxqueña, cubiertas de ajolotes rosas, morados y azules, algunas personas
cuestionaron que la ciudad priorice la imagen del anfibio mientras su hábitat
natural continúa deteriorándose.
“En lugar de poner el tren
todo bonito, mejor que ayuden al ajolote”, dijo Camila, una estudiante usuaria
del transporte.
“La están deformando (…) ni
son morados ni rositas”, coincidió Mario Fernando, mientras esperaba un taxi a
unos pasos del tren.
No obstante, el ajolote que
adorna parte de la capital a unos días del Mundial ni siquiera forma parte de
la identidad oficial de FIFA y quedaría fuera de varias de las zonas
controladas por el organismo durante el torneo.