• Las reformas reconocen al turismo comunitario como una modalidad autónoma gestionada por comunidades organizadas; también incorporan el turismo regenerativo para promover conservación ambiental y desarrollo sostenible.
La Paz, Baja California Sur. -
El Pleno del Congreso del Estado de Baja California Sur (BCS) aprobó por
mayoría los dictámenes presentados por la Comisión Permanente de Asuntos
Comerciales y Turísticos, mediante los cuales se reforma y adiciona la Ley de
Turismo para el Estado, para incorporar las modalidades del turismo comunitario
y turismo regenerativo, orientadas al desarrollo sostenible, la participación
comunitaria y la protección del patrimonio natural y cultural de la entidad.
Ambas iniciativas fueron
presentadas por la diputada Cristina Contreras Rebollo (MORENA) y dictaminadas
en sentido positivo por la Comisión de Asuntos Comerciales y Turísticos, al
considerar que representan avances normativos importantes para actualizar el
marco jurídico estatal en materia turística.
Se reconoce y diferencia al
turismo comunitario del turismo rural, al establecerlo como una modalidad
turística autónoma, gestionada de manera colectiva por comunidades organizadas,
pueblos originarios o núcleos agrarios. Con ello, las comunidades anfitrionas
participarán directamente en la planeación, toma de decisiones, operación y
distribución equitativa de los beneficios derivados de la actividad turística.
En el capítulo “Del Turismo
Comunitario” se establecen bases para su promoción, acompañamiento
institucional, capacitación, asistencia técnica, comercialización,
certificación y evaluación.
A su vez se incorporó a la ley
el concepto de turismo regenerativo, entendido como una actividad que no solo
procura reducir impactos negativos, sino generar beneficios positivos mediante
acciones de restauración de ecosistemas, revitalización de comunidades locales
y promoción de prácticas sostenibles.
Esta modalidad plantea una
visión contemporánea del turismo, en la que participan de manera coordinada los
sectores público, privado y social para fortalecer la resiliencia de los
destinos, promover la reciprocidad entre visitantes, comunidades y entorno, y
garantizar un desarrollo turístico integral y sostenible.
La legisladora promovente
señaló que estas iniciativas aprobadas sientan las bases para avanzar hacia un
modelo más incluyente, responsable y equilibrado, en el que la actividad
turística contribuya no solo al crecimiento económico, sino también al bienestar
de las comunidades, la conservación ambiental y la protección del patrimonio
biocultural del estado.
Por su parte, la diputada
Teresita Valentín, secretaria de la comisión dictaminadora, sostuvo que se
reconoce una realidad que ya existe en nuestras comunidades, pues el turismo no
solamente se construye desde los grandes hoteles o las inversiones privadas o
desde los destinos tradicionales, sino también desde la gente, las familias y
las comunidades que cuidan su historia.