• La reforma constitucional establece que las jubilaciones y pensiones de personal de confianza en el sector público no podrán exceder la mitad de la remuneración de la persona titular del Ejecutivo federal.
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Estado de México. - El
Congreso de la Unión declaró constitucional la reforma que establece un
límite a las jubilaciones y pensiones de altos funcionarios públicos
-conocidas como “pensiones doradas”-, tras ser avalada por al menos 20
congresos estatales. El proceso inició en la Cámara de Diputados, pasó al
Senado y fue remitido al Ejecutivo federal para su publicación.
La reforma al artículo
127 constitucional fue aprobada por las legislaturas de Baja California,
Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Colima, Guerrero, Hidalgo, Michoacán,
Nayarit, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala,
Veracruz, Yucatán, Zacatecas y la Ciudad de México.
La modificación constitucional
establece que las pensiones y jubilaciones de personal de confianza en
organismos públicos, empresas del Estado, fideicomisos y entidades
paraestatales -tanto federales como locales- no podrán superar la
mitad de la remuneración de la persona titular del Ejecutivo federal, por
lo que ningún instrumento jurídico podrá establecer condiciones que
rebasen ese límite.
Se
incluyen excepciones, como las Fuerzas Armadas, pensiones derivadas
de aportaciones voluntarias o sindicales y la pensión no contributiva prevista
en la Constitución.
En los artículos transitorios
se establece que las pensiones ya otorgadas deberán ajustarse al nuevo
tope, incluso si se encuentran vigentes, salvo en los casos exceptuados.
Asimismo, los entes públicos deberán revisar y adecuar sus contratos y disposiciones
laborales en un plazo máximo de 90 días. El decreto precisa que no habrá
ampliaciones presupuestales para su implementación.
Durante la sesión en el
Senado, la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, señaló que el
tema implica revisar el uso de los recursos públicos: “La declaratoria que hoy
se realiza toca fibras profundas del constitucionalismo mexicano, pero
también del sentido común republicano”.
Explicó que la reforma busca
eliminar pensiones elevadas de exfuncionarios de alto nivel en entidades como
la Comisión Federal de Electricidad, Pemex, Nafinsa, Bancomext y Luz y
Fuerza del Centro. “Una reforma constitucional destinada a eliminar las
pensiones millonarias de exfuncionarios de altos mandos de confianza”, afirmó.
Sostuvo que la medida consiste
en corregir desigualdades para no “asegurar beneficios
desproporcionados” al término de la carrera administrativa.
También destacó la disparidad
existente, al señalar que algunas pensiones de altos
exfuncionarios superaban el millón de pesos mensuales, frente a
aproximadamente siete mil pesos que reciben en promedio los trabajadores en el
país.
Con la reforma, subrayó,
“nadie podrá recibir más de la mitad de lo que recibe la jefa o el jefe del
Ejecutivo federal”, con lo que se pone fin a las llamadas pensiones
“doradas”.
El pasado 12 de marzo,
Castillo dijo en Aristegui en Vivo que el gobierno federal prevé
un ahorro significativo tras la reforma. “No tengo la cifra exacta, pero lo que
se considera es que va a haber un ahorro de cinco mil millones de pesos
anualmente”, indicó.
Tras la declaratoria del
Senado, el decreto fue remitido al Ejecutivo para su publicación en el
Diario Oficial de la Federación y su entrada en vigor.