• La iniciativa busca cerrar espacios a la impunidad con sanciones más severas por lavado de dinero, cohecho, peculado y enriquecimiento ilícito, además contempla agravantes para servidores públicos y funcionarios financieros, así como decomiso de bienes y sanciones proporcionales al daño causado.
La Paz, Baja California Sur. -
Con el objetivo de fortalecer el combate a la corrupción y cerrar el paso a la
impunidad, la diputada Guadalupe Vázquez Jacinto (MORENA) presentó una
iniciativa de reforma al Código Penal de Baja California Sur (BCS) que plantea
endurecer de manera significativa las sanciones contra delitos como operaciones
con recursos de procedencia ilícita, cohecho, peculado y enriquecimiento
ilícito.
La legisladora propuso
modificaciones a diversos artículos del ordenamiento estatal para establecer
castigos más severos y ejemplares, al considerar que estas conductas no solo
vulneran la legalidad, sino que afectan directamente el patrimonio público y la
confianza ciudadana en las instituciones.
Entre los puntos centrales de
la iniciativa, destaca que el delito de operaciones con recursos de procedencia
ilícita —comúnmente conocido como lavado de dinero— sea sancionado con penas de
cinco a quince años de prisión, además de multas económicas, cuando se
compruebe la intención de ocultar el origen o destino de los recursos.
Asimismo, se plantea que las
penas puedan duplicarse cuando estos delitos sean cometidos por servidores
públicos o funcionarios de instituciones de crédito, incorporando además
sanciones como la destitución del cargo, la inhabilitación para ejercer funciones
públicas y el decomiso de bienes obtenidos de manera ilícita.
En cuanto a los delitos
vinculados al servicio público, la propuesta contempla el endurecimiento de
sanciones por ejercicio ilícito y abuso de funciones, así como por cohecho y
peculado, estableciendo esquemas que incrementan las penas conforme al monto de
los recursos involucrados, alcanzando hasta 20 años de prisión en los casos de
mayor gravedad.
De igual forma, la iniciativa
incorpora disposiciones más estrictas para sancionar el enriquecimiento
ilícito, incluyendo penas de cinco a quince años de prisión y el decomiso de
bienes cuya procedencia no pueda ser legalmente acreditada.
Vázquez Jacinto subrayó que
esta propuesta responde a la necesidad de contar con un marco jurídico más
sólido que inhiba prácticas que dañan profundamente a la sociedad, eliminando
privilegios y garantizando que quienes incurran en actos de corrupción enfrenten
consecuencias proporcionales a la gravedad de sus acciones.
La iniciativa fue turnada a la
Comisión Permanente de Puntos Constitucionales y de Justicia para su análisis y
dictaminación, como parte del proceso legislativo correspondiente.