• El diputado Martín Escogido Flores advierte ajustes en gasto legislativo ante reforma en análisis; señala que el mayor impacto podría recaer en nómina.
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La Paz, Baja California Sur.-
La eventual aprobación del llamado “Plan B”, de la presidenta Claudia
Sheinbaum, en materia presupuestal podría significar una reducción superior al
50 por ciento en los recursos del Congreso del Estado de Baja California Sur
(BCS), lo que obligaría a realizar ajustes que incluso podrían derivar en
despidos de personal, advirtió el diputado Martín Escogido Flores, presidente
de la Mesa Directiva del actual periodo ordinario de sesiones.
El legislador explicó a Diario
El Independiente que, aunque la reforma ya fue aprobada en el Senado, aún debe
ser discutida y votada en la Cámara de Diputados, proceso que podría llevarse a
cabo en los próximos días. En ese sentido, señaló que el Congreso local se
mantiene a la espera de la resolución final para definir el alcance de los
ajustes.
Escogido Flores consideró
“parcialmente incorrecta” la percepción de que el presupuesto del Congreso,
superior a los 300 millones de pesos, se destina directamente a los diputados,
al precisar que dicho recurso cubre la operación integral del Poder Legislativo,
incluyendo a más de 300 trabajadores.
Detalló que, ante el posible
recorte, ya se han iniciado análisis internos y acercamientos con base en la
propuesta federal, incluso comparando el impacto en al menos 12 congresos
estatales donde el ajuste rebasa los porcentajes actualmente planteados.
“Sí prevemos que habrá
recortes y afectaciones. Estamos en un proceso de revisión para identificar en
qué rubros se pueden hacer los ajustes necesarios, procurando el menor impacto
posible”, expresó a este matutino.
El diputado adelantó que se
contempla la instalación de una mesa técnica integrada por legisladores y
personal del área financiera, con el objetivo de analizar a detalle las
implicaciones de la reforma y definir las medidas a implementar.
En este contexto, no descartó
que los recortes puedan concentrarse en el capítulo 1000, correspondiente a
servicios personales, lo que implicaría la posible rescisión de contratos
laborales. No obstante, aseguró que cualquier decisión se tomará dentro del
marco legal, garantizando los derechos de los trabajadores.
“Si se llegara a ese
escenario, se cumpliría con lo que marca la ley. La afectación sería únicamente
en caso de no cubrirse legalmente los despidos, pero no es lo que se pretende”,
puntualizó.
Finalmente, reconoció que los
congresos han enfrentado históricamente problemas de sobregasto,
particularmente en nómina, donde —dijo— se han registrado incrementos
salariales discrecionales en administraciones anteriores. Por ello, consideró
que la reforma busca corregir estas distorsiones a nivel nacional.
“El objetivo es ordenar el
gasto y eliminar excesos. Si se detectan áreas con sobrecostos, se tendrán que
tomar decisiones responsables”, concluyó.