• Omite metodología, niega desapariciones forzadas, arriesga subregistro y excluye a colectivos del diálogo técnico, sostienen agrupaciones.
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Organizaciones
que acompañan a familias buscadoras señalaron que el Gobierno minimiza la
crisis de desaparecidos al reducirla a carpetas ministeriales e invisibiliza a
víctimas, además omite metodología, niega desapariciones forzadas, arriesga
subregistro y excluye a colectivos del diálogo técnico.
En un comunicado, las
organizaciones, encabezadas por Fundar, recordaron que, desde el inicio de la
crisis de violencia en México en 2007, “diversos esfuerzos institucionales han
intentado minimizar la magnitud de la desaparición en México”.
Y cuestionaron los avances del
Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO)
presentados en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum este
viernes, al señalar que “reducir la crisis a una gestión de archivos ministeriales
no es solo un error metodológico, es una decisión política que invisibiliza a
las víctimas”.
El Gobierno de México confirmó
este viernes que existen más de 130,000 personas desaparecidas en el país, al
presentar un informe actualizado del RNPDNO, además de los avances derivados de
la revisión y depuración del sistema.
“De 2006 a la fecha hay
130,178 registros de personas que continúan con estatus de desaparecidas”,
precisó durante la conferencia de prensa presidencial Marcela Figueroa, titular
del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
En su turno, la titular de la
Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, explicó que es obligatorio que
los reportes de desaparición incluyan la apertura de una carpeta de
investigación y detalló la creación de unidades especializadas, la base nacional
de carpetas y la plataforma única de identidad.
Tras ello, las organizaciones
manifestaron su preocupación al señalar que la narrativa oficial sostiene que,
a partir de ahora, las Fiscalías estarán “obligadas” a abrir carpetas de
investigación por desaparición, algo que existe desde la entrada en vigor de la
Ley General en 2017.
“Condicionar el registro de
una persona desaparecida a la existencia de una carpeta es premiar la
ineficiencia institucional”, señalaron y recordaron que lo que existe son malas
prácticas, corrupción y omisión sistemática de las fiscalías “que, activamente,
evitan recibir denuncias o clasifican las desapariciones como otros delitos
para no investigar”.
También se dijeron preocupados
que el discurso oficial sostenga que “en México ya no existen desapariciones
forzadas, reduciendo el fenómeno a la actuación exclusiva del crimen organizado
y borrando con ello la posible participación de agentes estatales”.
Explicaron que, en un país
donde la cifra negra (delitos no denunciados) alcanza el 93%, “utilizar
exclusivamente las carpetas de investigación para medir la magnitud de la
tragedia es una distorsión de la realidad”, pues estas no equivalen al número
de personas desaparecidas.
Además, lamentaron que la
presentación de estos instrumentos se realice “sin una convocatoria amplia,
transparente y abierta”, ya que consideraron que procesos de esta relevancia
requieren una participación sustantiva de familias, colectivos, expertas y organizaciones
acompañantes.
En tanto, la organización
Amnistía Internacional (AI), en un posicionamiento en redes sociales, urgió al
Estado mexicano a continuar haciendo esfuerzos por erradicar la crisis de
desapariciones que vive el país, “particularmente llama la atención la revisión
integral que se hará al RNPDNO con metodologías científicas y análisis de
datos”.
En julio de 2025 el Gobierno
mexicano ordenó fortalecer las capacidades de búsqueda y reformar las leyes en
coordinación con colectivos y para ello se publicaron reformas que establecen
la alerta nacional de búsqueda, la apertura obligatoria de carpetas de
investigación desde el primer reporte y la creación de herramientas, como la
plataforma única de identidad, y el fortalecimiento del Banco Nacional de Datos
Forenses.