• Los dos aprovechamientos clausurados en febrero eran ilegales, de acuerdo con la nueva Ley de General de Aguas.
San José
del Cabo, Baja California Sur. En reciente conferencia matutina con la
presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo y la Comisión Nacional del Agua
(CONAGUA), se reiteró que el modelo anterior de gestión del agua permitió que
en Los Cabos se realizarán prácticas irregulares en el aprovechamiento del
recurso.
Como parte
de las acciones recientes, la CONAGUA informó en febrero sobre la clausura
temporal de dos aprovechamientos de aguas nacionales ubicados en el acueducto 3
de Cabo San Lucas, los cuales operaban con un gasto aproximado de 16 litros por
segundo cada uno, que abastecían a 120 pipas diarias.
Se detectó infraestructura conectada de forma irregular, lo que permitía
desviar el agua antes de que llegara a la red de distribución urbana, para
posteriormente comercializar a través de pipas. Esta práctica, además de
limitar el acceso equitativo al recurso, encarece el servicio para la población
que depende de este suministro.
De acuerdo con la nueva Ley de Aguas Nacionales, este tipo de acciones puede
derivar en sanciones por alterar o desviar el flujo de aguas nacionales sin
autorización.
"Por
supuesto que con la nueva ley ya se clausuraron aprovechamientos y se iniciaron
los procesos penales. Esta ley nos da mucho mayores herramientas porque se
castiga con multas y hasta con 5 años de prisión, es una herramienta para
terminar con este tipo de prácticas", señaló el Efraín Morales director
General de la CONAGUA.
Estas
acciones contrastan con declaraciones previas de autoridades locales del
organismo operador, quienes atribuían la situación a temas administrativos y no
a actos ilegales.
En la
práctica, el impacto recae directamente en la ciudadanía, resaltó Morales,
ya que son las familias de escasos recursos quienes principalmente pagan
por agua a los piperos.
Actualmente
el acuífero Cabo San Lucas presenta un déficit de 24 millones de metros cúbicos
anuales. La extracción irregular de aguas nacionales no solo profundiza la
sobreexplotación, sino que también compromete la disponibilidad futura del
recurso en la región.