• 53 alumnos de octavo semestre piden solución inmediata; llevaron su inconformidad a Palacio de Gobierno.
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La Paz, Baja California Sur.—
Por tercera ocasión en menos de un año, estudiantes de la carrera de Ingeniería
Bioquímica del Instituto Tecnológico de La Paz (ITLP) se manifestaron para
exigir la apertura de dos grupos completos de octavo semestre, mejores
condiciones en laboratorios y mayor transparencia en la toma de decisiones
académicas.
La protesta se realizó luego
de la reunión sostenida el 9 de febrero a las 18:00 horas con el director del
plantel, Mario Cortés Larrinaga, en la que, de acuerdo con los alumnos, no se
atendió de fondo su principal demanda: la apertura de dos grupos completos en
turno vespertino.
Luego de trasladar su protesta
al Palacio de Gobierno, autoridades estatales se comprometieron a organizar una
reunión en la que participen directivos del Tecnológico, docentes, estudiantes
y padres de familia.
Incluso se mencionó la
posibilidad de que el gobernador Víctor Manuel Castro Cosío esté presente para
alcanzar acuerdos formales, señalado como principal impulsor del nombramiento
del director.
La demanda: dos grupos
completos, no división de horas
Exponen los estudiantes que
alrededor de 53 alumnos de octavo semestre requieren inscribirse en materias
con alta carga práctica. Sin embargo, la administración propuso dividir las
horas del laboratorio en lugar de abrir dos grupos independientes.
"No es una solución
porque las horas que están queriendo dividir las ponen en la mañana cuando
ambos grupos están en la tarde por el tema del servicio social", señalaron
durante la manifestación.
Los inconformes sostienen que
las materias en cuestión son de tipo taller, con dos a tres horas de teoría y
entre cuatro y seis horas de práctica por semana, lo que implica uso intensivo
de laboratorio.
Afirman que los espacios no
están acondicionados para albergar hasta 40 estudiantes realizando prácticas
individuales simultáneamente.
También denunciaron que en
ocasiones anteriores hubo alumnos que no pudieron inscribirse porque “los
grupos alcanzaron el cupo máximo”, sin que se autorizara un grupo adicional
pese a existir demanda.
·
Infraestructura
y equipo: el foco de la inconformidad
Entre las principales
preocupaciones expuestas está la capacidad de los laboratorios. Según
testimonio estudiantil, en el laboratorio de biotecnología sólo se cuenta con
un rotavapor y equipo limitado, lo que obliga a los alumnos a turnarse para
realizar prácticas.
Advirtieron que trabajar 40
estudiantes al mismo tiempo en prácticas individuales representa riesgos y
limita la calidad académica.
Por su parte, el director
Mario Cortés informó en entrevista para El Independiente que el lineamiento
general busca optimizar recursos y permitir hasta 40 alumnos por aula.
Señaló que ningún grupo de
Bioquímica alcanza ese número, que el mayor es de 37 estudiantes, y que existen
grupos de 10 o 15 alumnos debido a la irregularidad académica.
Indicó además que la
institución recauda entre 31 y 32 millones de pesos anuales por concepto de
cuotas estudiantiles, recursos que se destinan al funcionamiento general del
plantel, el cual atiende a aproximadamente 3 mil 600 estudiantes en 11 carreras
y dos maestrías.
Añadió que el Tecnológico
Nacional de México cubre únicamente los salarios del personal, y que
actualmente se construye el edificio de laboratorio de electromecánica y se
adquirirá equipo de cómputo nuevo.
·
Postura
de la Academia de Bioquímica
La presidenta de la Academia
de Ingeniería Bioquímica, Reina de Jesús Romero Geraldo, ofreció una disculpa
pública a los estudiantes y padres de familia por el trato recibido en la
reunión anterior.
Según los alumnos, en la
reunión del 9 de febrero se solicitó que participaran docentes y padres de
familia como observadores, pero estos fueron retirados bajo el argumento de que
el diálogo era únicamente con estudiantes.
Romero Geraldo señaló que la
academia presentó desde noviembre una propuesta para abrir dos grupos
completos, la cual aseguró, no fue aceptada sin que se explicaran los criterios
técnicos.
Durante su intervención
también respondió a declaraciones del director, quien habría advertido la
posibilidad de sanciones en su contra por sus posicionamientos públicos. La
docente rechazó cualquier intento de intimidación y sostuvo que conoce sus
derechos tras casi 38 años de trayectoria en la institución.
“Si soy acreedora a una
sanción por lo que yo dije, que la hagan. Que no le tiemble la mano, que lo
haga, que yo también me sé defender”, expresó, al tiempo que afirmó que sus
declaraciones las realiza en representación de la academia y en defensa del derecho
de los estudiantes.
Añadió que no habla a título
personal, sino como integrante de un cuerpo colegiado que respalda a los
alumnos, y sostuvo que existen evidencias documentadas de los planteamientos
que han realizado.
Asimismo, denunció presunto
hostigamiento laboral hacia docentes, retraso en oficios de comisión académica
y falta de asignación oficial de horarios a algunos profesores.
·
La
reunión y el desacuerdo
Sobre el impedimento para la
presencia de docentes y padres de familia, la dirección sostuvo que, al ser
mayores de edad, los alumnos son sujetos de derechos y obligaciones, y que la
institución debe proteger sus datos personales, por lo que no puede compartir
información con terceros sin autorización.
El director afirmó que se
autorizaron “tres materias con dos grupos cada una”, y que los estudiantes
pueden reorganizar su carga académica acudiendo a la División de Estudios
Profesionales.
Sin embargo, los manifestantes
sostienen que la propuesta no responde a su necesidad central: abrir dos grupos
completos en turno vespertino que permitan regularizar materias sin afectar sus
horarios de servicio social ni prácticas.
·
Traslado
a Gobierno del Estado
Tras la manifestación en el
plantel, un grupo de estudiantes acudió a Palacio de Gobierno para solicitar la
intervención del Ejecutivo estatal.
De acuerdo con el testimonio
de una de las representantes estudiantiles, fueron recibidos por la
subsecretaria de Gobierno, Claudia Elena Meza de la Toba y pudieron exponer los
antecedentes del conflicto desde la primera manifestación.
La estudiante explicó que
durante el encuentro señalaron que el problema no es un hecho aislado, sino una
situación que se repite por falta de planeación académica y ausencia de
soluciones estructurales.
“Lo que nosotros queríamos era
que, para empezar, pues sí, se solucionara lo de los grupos, pero que también y
más importante que dejara de pasar esa situación… nosotros ya no queremos tener
que estarles haciendo su trabajo, ya no queremos tener que estar haciendo
manifestaciones. Nosotros lo que queremos es simplemente dedicarnos a estudiar
y ya”.
Además, se les informó que los
compromisos quedarían asentados por escrito para dar certeza a la comunidad
académica.
Los alumnos señalaron que
quedaron a la espera de recibir por correo electrónico la fecha y detalles de
dicha reunión. Hasta el cierre de esta edición, no se había informado
públicamente el calendario del encuentro.
Los estudiantes anunciaron que
enviarán comunicación formal al Tecnológico Nacional de México para solicitar
intervención y advirtieron que, de no obtener respuesta, podrían intensificar
las manifestaciones, incluso con el cierre de vialidades.
El conflicto se suma al menos
a otras tres manifestaciones previas registradas en el plantel durante el
último año, relacionadas con infraestructura, servicios y organización
académica.