• La presidenta Sheinbaum calificó de muy breve la comunicación que tuvo con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump
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Estado de México. - La
presidenta de México, Claudia Sheinbaum
Pardo, sostuvo una llamada con su homólogo de Estados Unidos, Donald
Trump, tras la violencia derivada del operativo en donde fue
abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias el Mencho, líder
del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En la conferencia matutina de
Palacio Nacional, la mandataria mexicana detalló que la comunicación se produjo
el lunes 23 de febrero y tuvo una duración aproximada de ocho minutos.
La llamada fue una iniciativa
del presidente Trump para consultar directamente el estado actual de la nación
tras el operativo llevado a cabo en Jalisco.
“Fue una llamada de 8 minutos
para preguntarme ‘qué pasa en México, cómo están las cosas’. Le platiqué
cómo había sido el operativo, que habíamos tenido ayuda en inteligencia por
parte del gobierno de los Estados Unidos y que iba muy bien la coordinación”,
indicó.
La titular del Ejecutivo
federal mexicano descartó que por el momento se tenga programada una reunión
presencial con Trump, aunque ambos mandatarios acordaron mantener la vía del
diálogo abierta y continuar con la coordinación institucional que, hasta ahora,
ha sido calificada como “muy buena”.
Las declaraciones de Sheinbaum
Pardo ocurren luego de que el mandatario estadounidense destacara, durante su
discurso sobre el Estado de la Unión, que los servicios de inteligencia
estadounidenses desempeñaron un papel decisivo para que fuerzas mexicanas
localizaran al Mencho en un complejo de cabañas en Tapalpa, al sur de
Jalisco.
Sin embargo, la presidenta
mexicana reiteró que la participación estadounidense se limitó al intercambio
de información.
“Ya hemos explicado cuál fue
la colaboración, que fue esencialmente en inteligencia, información y toda la
operación pues la desarrolló la Secretaría de la Defensa Nacional, como
informamos adecuadamente aquí”, indicó.
El Mencho, de 59 años de
edad, era uno de los criminales más buscados por las autoridades mexicanas y
estadounidenses, con una recompensa millonaria por información que condujera a
su captura.
EE.UU. lo acusaba de encabezar
un “reinado de terror” en México y de destruir “innumerables vidas” con el
tráfico de fentanilo, y ofrecía hasta 15 millones de dólares por información
que condujera a su arresto o condena.
Bajo su mando, el CJNG
expandió su presencia en México y fortaleció rutas de tráfico de droga,
incluido el fentanilo hacia Estados Unidos, lo que lo colocó entre los
narcotraficantes más buscados por ambos países.