• Esto tras desaparición de ejemplares en CSL; la desaparición de animales del santuario reaviva la discusión sobre el tráfico de burros y la urgencia de su protección legal.
San José del Cabo, Baja
California Sur. Dulce Rodríguez y Jordan Gardenhire, directores generales
de la empresa Baja Brewing Company comenzaron en el 2017 con el
proyecto “Lolo Love”, un programa local y que busca visibilizar la situación de
vulnerabilidad del burro mexicano y contribuir a su protección.
El proyecto tomó su nombre de
Lolo, el primer burrito rescatado por la cervecería hace casi dos décadas, y
tiene como uno de sus ejes resignificar la imagen del burro, destacando su
nobleza, inteligencia y vínculo histórico con la región, frente a la carga
negativa que tradicionalmente se le ha impuesto.
A lo largo de nueve años, Lolo Love ha operado en colaboración con
el Rancho Carisuva, responsable principal del cuidado, alimentación,
atención veterinaria y rescate de los animales que forman parte del santuario.
Recientemente informaron que tras permanecer resguardados por las lluvias
de hace un par de meses, los burritos salieron a pastar en zonas cercanas al
rancho, como había ocurrido en repetidas ocasiones. Sin embargo, en esta
ocasión los animales no regresaron a su corral. Tras iniciar su búsqueda, el
personal detectó huellas de llantas en la zona y, pese a recorridos en
rancherías vecinas, el apoyo comunitario, el uso de dron y la colaboración de
elementos militares, no se logró localizarlos.
Días después, únicamente dos
de los diecisiete burritos regresaron por su cuenta con lesiones en las patas,
compatibles con haber sido amarrados con alambre.
Ante este panorama, la empresa señaló que, “si bien, no existen pruebas para
identificar responsables directos, sí hay elementos suficientes para concluir
que los animales fueron extraídos del lugar donde pastaban y que su destino
final probablemente fue la muerte, en un contexto donde el tráfico y sacrificio
de burros continúa ocurriendo en distintas regiones del país”, expresó
Rodríguez.
Comentaron que tras buscar
apoyo jurídico vieron complicado iniciar un proceso legal por la falta de
pruebas en el caso, sin embargo, consideran que es una oportunidad para tener
un acercamiento con autoridades locales e incluso con el Congreso de Baja California
Sur para contemplar un recurso que proteja a esta especie dentro de la entidad.
Gardenhire subrayó que la
difusión de este caso no busca generar confrontación, sino visibilizar una
problemática estructural y abrir el diálogo para que instituciones,
organizaciones y autoridades impulsen acciones concretas que permitan avanzar y
garantizar que una situación de este tipo no se repita.