• De manera representativa por esta actividad, José Carlos impulsa una “maratón” en Los Cabos, una carrera a realizarse el próximo 28 de febrero; lo recaudado será destinado a una cocina comunitaria en la comunidad de La Playa.
San José del Cabo, Baja
California Sur.- José Carlos Cota García, ciudadano de Los Cabos, es abogado de
profesión pero también se ha dedicado durante años a correr en diversas
competencias al rededor del mundo. Este 1 de marzo correrá en el maratón de
Tokio, uno de los más importantes, siendo el único sudcaliforniano en correrlo
en dos ocasiones.
En entrevista reciente contó
que será galardonado con la “Six Star Finisher Medal" (medalla de seis
estrellas) es uno de los mayores reconocimientos en el mundo del atletismo
amateur, otorgada por Abbott World Marathon Majors a los corredores
que completan los seis maratones más prestigiosos del planeta.
“En el mundo de maratonistas es muy prestigiada, se otorga cuando uno corre
Tokyo, Berlín, Nueva York, Boston, Chicago y Londres. Yo la obtuve por primera
vez en 2023 y en Tokio la recibiré por segunda vez, algo que solo siete
mexicanos han logrado, para mí es un logro personal, muy importante que
representa muchas horas de entrenamiento” expresó.
De manera representativa por
esta actividad, José Carlos impulsa una “maratón” en Los Cabos, una carrera a
realizarse el próximo 28 de febrero en la pista de atletismo de San José del
Cabo, en el que invitan a ciudadanos a correr la distancia que les sea posible
en equipo hasta completar los 42 kilómetros.
Los asistentes podrán
participar con un donativo voluntario que se destinará a mejorar la cocina del
Centro Comunitario de La Playa, destinado a alimentar a niños de La playa, San
Vicente, Ánimas Bajas y La Choya.
Pamela Cruz, directora del
centro explicó que esta Cocina comunitaria funciona con apoyo del sector
privado como Hoteles de la zona, pero en cuanto a mano de obra son las
mujeres de estas colonias quienes se encargan de la preparación al menos
tres veces a la semana.
El objetivo es alimentar a los
niños que se encuentran en situación de vulnerabilidad, pero también quienes
participan en la cocina, se abastecen de ella. El propósito no sólo es cubrir
esta necesidad primaria, sino fomentar el trabajo y apoyo entre la misma
comunidad.