Muy buenos días estimado Lector, gracias, muchas gracias por continuar prefiriendo este su Diario El Independiente.
Inicio esta columna comentando
a Usted; En la antesala del proceso electoral 2026-2027, solo la sociedad tiene
un papel asegurado en las condiciones actuales se puede afirmar, que no existen
victorias definitivas ni derrotas terminales. Por ello absolutamente todos los
partidos políticos a nivel nacional tienen que acreditar y garantizar una gran
visión y asumir con profunda convicción, que la victoria dará estatura
responsable a su presencia política. Porque vienen en la competencia y para
ello tienen que estar preparados, sobre todo asumiendo su responsabilidad
histórica en esta nueva etapa de transformación de nuestro País.
En este sentido: En el próximo
proceso electoral se tiene que implementar un frente común, partidos,
candidatos y sociedad, para que la ciudadanía vuelva a encontrar los cauces de
participación y retomar el rumbo aplazado de su desarrollo. Si bien es cierto,
que en sus precampañas y campañas los partidos políticos deberán realizar un
ejercicio permanente de comunicación, acercamiento y compromiso directo con la
sociedad. Tienen que aspirar a motivar y movilizar la conciencia política y la
participación libre y decidida de nuestra sociedad, sin dogmas ni consignas,
donde se impongan los valores del dialogo, la inclusión, la tolerancia y el
respeto a la libre participación, ofreciendo seriedad y responsabilidad para el
ejercicio de gobierno que representaran. Porque tendrán la capacidad y la
voluntad de aprender, innovar superando deficiencias y obstáculos presentes en
nuestro tiempo.
Bajo este contexto: En la
nueva reforma Electoral Federal 2026 probablemente establecerá a los partidos
políticos nacionales un marco de competencia equitativa para acceder a los
cargos de elección popular. Esto significara que absolutamente todos los partidos
políticos nacionales, garanticen la responsabilidad de transformarse para ser
eficaz en el nuevo entorno político, tarea que realizaran gradualmente en la
búsqueda cotidiana de un nuevo perfil – labor a veces imperceptible para el
gran público, ya que tienen la convicción de actuar con una sociedad más
urbanizada y politizada, porque teóricamente las condiciones de la
participación son iguales para todos de acuerdo a la nueva reforma electoral.
Por si lo anterior fuera poco
para los partidos políticos, algunos no están usando intensivamente la
tecnología informática, comunicacional, estadística, sociológica y
mercadologías disponibles para investigar, proyectar y persuadir al electorado
acerca de la fuerza de sus planteamientos y opciones para convencer. Mas allá
de aprovechar los supuestos errores del Gobierno Federal, deben concentrarse en
abanderar las causas sociales, ya que son las aspiraciones de la gente que les
abrirán los espacios para ser proactivos en lugar de solo reaccionar a los
comentarios inequívocos del Gobierno Federal. Los partidos políticos y sus
dirigentes tienen que entender. Cada vez que la gente no constate una mejoría
palpable en su vida diaria, volteara hacia otras alternativas en la búsqueda de
su bienestar; “Esto es una lección elemental”.
Concluyo: Los partidos
políticos nacionales están obligados a replantear su composición de fuerzas
internas, así como sus estrategias, sobre todo, realizar un gran esfuerzo
colectivo para redefinir su perfil ideológico y su estructura, porque rescatar
credibilidad y demostrar en los hechos su capacidad y viabilidad, son acciones
sustantivas que deben trasminar hacia a ciudadanía y sus electores.