• La reforma fija una transición anual a partir de 2027, que terminará en 2030 con la aplicación plena del nuevo límite semanal.
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Estado de México. - La Cámara
de Diputados aprobó por mayoría calificada y sin cambios la reforma
constitucional para reducir la jornada laboral de
48 a 40 horas semanales. No fueron establecidos los dos días de
descanso obligatorio que reclamaba la oposición.
El dictamen fue avalado tanto
en lo general como en lo particular y enviado a las legislaturas de los estados
y de la Ciudad de México para su análisis. Si obtiene
el respaldo de al menos 17 legislaturas estatales, podrá
ser declarada constitucional y promulgada.
En lo general, los artículos
no reservados obtuvieron 469 votos a favor, cero en
contra y cero abstenciones. En lo particular, los
artículos reservados recibieron 411 votos en pro, 58 en
contra y cero abstenciones.
La reforma, que modifica y
adiciona las fracciones IV y XI del apartado A del artículo 123 de la
Constitución, deriva de una iniciativa de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo.
¿En qué consiste la reforma?
El decreto establece que la
jornada laboral será de 40 horas semanales. Por cada seis días de trabajo, las
personas trabajadoras deberán disfrutar al
menos de un día de descanso con goce de salario íntegro.
En caso de circunstancias
extraordinarias que requieran ampliar la jornada, las horas extra se pagarán con un 100 por ciento más de lo
fijado para las horas ordinarias. El trabajo
extraordinario no podrá exceder de 12 horas a la semana, distribuidas
en hasta cuatro horas diarias, en un máximo de cuatro días en ese periodo.
Si se rebasa ese límite, la
persona empleadora deberá pagar 200 por ciento
más del salario correspondiente a las horas ordinarias,
conforme a la ley. Además, las personas menores de 18 años no podrán hacer
horas extras.
El régimen transitorio prevé
una implementación gradual. A partir del 1 de enero de 2026 se mantendrá en 48
horas; en 2027 será de 46; en 2028 de 44; en 2029 de 42; y en 2030 quedará en 40 horas semanales.
El dictamen aclara que en
ningún caso la reducción de la jornada implicará disminución de sueldos, salarios o
prestaciones. Tras su entrada en vigor, el Congreso de la
Unión tendrá 90 días para realizar las reformas a la legislación secundaria.
“Explotación en seis días”: Moreira
Durante la discusión, la
diputada morenista Maiella Martha Gabriela Gómez Maldonado afirmó que el
dictamen es resultado de un “amplio
diálogo nacional” y que sus ejes son el derecho al
descanso, la reducción respetando sueldos y prestaciones, y la gradualidad como
transición responsable.
La diputada panista Annia
Sarahí Gómez Cárdenas sostuvo que, si bien la jornada de 40 horas es
justa, cuestionó que se mantenga la distribución en
seis días y que su aplicación se difiera hasta 2030. “Los
trabajadores necesitan fines de semana completos, equilibrio y presencia en la
vida de sus hijos”, afirmó.
El coordinador de la fracción
del PRI, Rubén Moreira, aseguró que la legislatura pasará a la historia por
haber bajado la jornada a 40 horas y haber
permitido “la explotación en seis días”.
“Con esta forma de acomodar
las horas extras, lo que van a generar es un
engaño, porque poniendo eso enfrente, los empresarios, los
machucones, no van a contratar a otro trabajador, lo que van a hacer es
acomodar las horas extras y explotar más a las compañeras y compañeros obreros
que están ahí laborando”, agregó.
El priista César Alejandro
Domínguez Domínguez sostuvo que la reforma “quedó
a medias” al no establecer dos días de descanso ni incentivos fiscales. Su
correligionario, Erubiel Alonso añadió que “se está dando la espalda a las y a
los trabajadores” al no contemplar cambios sustantivos ni apoyos a las pequeñas
y medianas empresas.
El emencista Juan Ignacio
Zavala Gutiérrez sostuvo que millones de personas trabajadoras viven una “forma
de explotación moderna” y que se requieren dos días de
descanso.