• La reforma al artículo 123 constitucional ha sido llamada una 'simulación' que podría afectar los derechos laborales de las personas.
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Estado de México. - Las
comisiones del Senado aprobaron este martes el dictamen de la reforma al
artículo 123 constitucional para reducir gradualmente hasta el año 2030 la
jornada laboral de 48 a 40 horas. La iniciativa no estipula dos días de descanso
obligatorio, pero sí aumenta las horas extra.
Durante la sesión de las
comisiones, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo),
Ignacio Mier Velazco, afirmó que la mayoría de los empleadores de México
“vio con buenos ojos” la propuesta para reducir la jornada laboral y tildó
la reforma como algo histórico.
No obstante, diversas
organizaciones pertenecientes a la Mesa de Diálogo Sindical, la Asociación
General de las y los Trabajadores y la Unión Nacional de
Trabajadores alertaron sobre deficiencias técnicas en el diseño de la
reforma que podrían comprometer los derechos adquiridos.
Por su parte, el Frente
Nacional por las 40 Horas señaló que no hay consenso entre el sector
sindical y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social en relación a la
reforma constitucional.
Los sindicatos expresaron su
preocupación por la gradualidad, señalando que la reducción de la jornada debe
servir para mejorar la salud, el bienestar, la productividad y la calidad de
vida de las y los trabajadores, pero que el diseño propuesto difiere el
pleno goce de la jornada de 40 horas hasta 2030, postergando una aspiración de
millones de trabajadores.
Los sindicatos
advirtieron que redefinir la jornada laboral de “estar a disposición
del empleador” a “desarrollar actividades subordinadas” podría generar
interpretaciones restrictivas y excluir tiempos de guardia o
disponibilidad históricamente reconocidos como trabajo efectivo. Según el
documento, este cambio puede propiciar controversias y facilitar el subregistro
del tiempo laboral.
A pesar de no aumentar los
días de descanso obligatorios, la propuesta de reforma argumenta que con la
reducción gradual los trabajadores tendrán más tiempo libre. Con base en
esa presunción, justifica el aumento de horas extra de 9 a 12 horas por
semana.
“El ajuste que se pretende es que el trabajo
extraordinario pueda realizarse hasta en cuatro horas diarias, sin exceder
de cuatro veces en el periodo de una semana”, marca la iniciativa.
Anteriormente, el límite
semanal era de 9 horas distribuidas en un límite de tres
días consecutivos.
Respecto a la gestión del
tiempo extraordinario, el sector sindical denunció que la posibilidad de
establecer jornadas combinadas de hasta 12 horas diarias abre espacio a la
normalización de extensiones de jornada contrarias al espíritu de la reforma.
De igual manera, subrayaron que el uso incrementado de horas extra podría
elevar la carga fiscal y de seguridad social, lo que terminaría reduciendo
el ingreso neto por hora adicional y afectando el monto global de la
Participación de los Trabajadores en las Utilidades.
Finalmente, el bloque sindical
alertó sobre la posible ambigüedad jurídica al sustituir los términos patrón y
trabajador por persona empleadora y persona trabajadora, lo que a su
juicio podría facilitar esquemas de evasión y subcontratación simulada.
Tras la aprobación del
dictamen en comisiones, la propuesta pasará a ser debatida y
votada por el pleno del Senado.