• El nopal representa un cultivo de gran importancia en México por su adaptabilidad a climas desérticos y su versatilidad de uso, ya sea como verdura, forraje, fruta o incluso como insumo para la industria cosmética.
La Paz, Baja California Sur. -
En el Campo Agrícola de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS),
profesores investigadores junto con tesistas desarrollan un estudio enfocado en
el cultivo de nopal como alternativa productiva viable y sostenible para las
zonas áridas, particularmente en el contexto de Baja California Sur (BCS),
donde la disponibilidad de agua es limitada.
En ella, destacan que el nopal
representa un cultivo de gran importancia en México por su adaptabilidad a
climas desérticos y su versatilidad de uso, ya sea como verdura, forraje, fruta
o incluso como insumo para la industria cosmética. A diferencia de otros
cultivos predominantes en la región, como el tomate o el espárrago, señalan que
éste requiere menores volúmenes de agua, lo que lo posiciona como una opción
estratégica frente a los retos hídricos actuales.
El proyecto contempla diversas
etapas que incluyen la preparación del suelo, el riego, la plantación y el
seguimiento agronómico del cultivo. Como parte de este trabajo, los resultados
preliminares han sido presentados en congresos del área de agronomía y
agronegocios; no obstante, la investigación continúa en desarrollo, ya que aún
se requiere la recopilación de datos relacionados con plagas y enfermedades que
afectan al cultivo.
Uno de los principales retos
identificados es la presencia de la cochinilla del nopal, una plaga que afecta
directamente la penca destinada a la cosecha y que puede generar pérdidas
económicas significativas para los productores. Actualmente, esta problemática
se encuentra en proceso de evaluación, ya que si bien existen productos que
ayudan a combatirla, no todos cuentan con registro específico para su control.
Al respecto, el M. en C. Jesús
Iván Moreno García, profesor del Departamento Académico de Agronomía, explicó
que este proyecto surge ante la necesidad de impulsar cultivos más amigables
con el medio ambiente y con un menor consumo de agua, destacando que el nopal
ofrece amplias posibilidades productivas y económicas para comunidades rurales.
“En esta investigación
abordamos el estudio de plagas y enfermedades, así como el análisis económico
de las pérdidas que enfrenta el productor, principalmente por la cochinilla.
Estos datos son fundamentales para tomar decisiones informadas sobre el manejo
del cultivo”, señaló.
En una primera etapa, el
equipo evalúa el ciclo reproductivo de la plaga en condiciones de frío y calor,
con el fin de analizar cómo varía su reproducción y, a partir de ello, definir
estrategias más eficaces de manejo y control. De manera paralela, se han
identificado distintos hongos fitopatógenos que provocan amarillamiento y, en
casos avanzados, la pérdida total de la planta.
Como parte del trabajo de
campo, estudiantes participan activamente en la evaluación y mapeo de las
plantas, identificando pencas enfermas, plantas muertas y aquellas con
presencia de plaga, información que posteriormente se sistematiza en bases de
datos para su análisis. Asimismo, se realizan cosechas semanales que permiten
estimar el impacto económico de las afectaciones, calculando las pérdidas con
base en el peso de la producción dañada y los precios de mercado.
La Dra. Mireya Romero
Bastidas, profesora investigadora del Departamento Académico de Agronomía y
responsable del Laboratorio de Fitopatología, destacó que el proyecto cuenta
actualmente con la participación de cuatro estudiantes tesistas: Evelin Carolina
Méndez Agúndez, Edgardo González Martínez, Brayan Iván Romero Rivera y José
Abraham Albáñez Santana.
El grupo apoya con
investigaciones específicas sobre identificación del insecto plaga, con el
objetivo de confirmar sus características morfológicas, tamaños y etapas de
desarrollo para una identificación precisa de la especie. También en el estudio
del control biológico y sintético de las plagas que afectan el cultivo, la
detección de microorganismos patógenos y evaluación de estrategias de control
biológico, así como el análisis del impacto económico de las afectaciones al
cultivo.
Señaló que el proyecto de
nopal no sólo aporta conocimiento científico, sino que también fortalece la
formación académica del estudiantado, promueve prácticas agrícolas sostenibles
y abre la posibilidad de generar alternativas productivas que contribuyan al
desarrollo económico de las comunidades rurales en zonas áridas.