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Hoy es jueves, 29 de enero de 2026

En privado

• Temas escabrosos.


 

De los tantos compromisos adquiridos para este año por el gobernador Víctor Manuel Castro Cosío, dos de ellos llamaron poderosamente mi atención.

 

Y si fue así, es porque jamás algún gobernante anterior había tomado en cuenta esos peliagudos temas.

 

Son compromisos en los cuales se refiere, por un lado, a la Privatización de Playas; y por el otro, a la Gentrificación.

 

Ambos temas, que por cuestionables, yo los calificaría no solo de candentes, sino también de preocupantes.

 

¿Por qué...?

 

Porque en los dos casos se trata de los poderosos, es decir de los pudientes, en pocas palabras de los que más riqueza poseen.

 

Tratando el primero de los tremas, veamos.

 

Las playas, todos sabemos, han sido zonas, o ansiados tesoros que desde siempre pretenden adjudicarse los propietarios de hoteles, o en su caso aquellos adinerados que construyen sus residencias frente al mar.

 

Luego entonces, en la mayoría de los casos los propietarios pretenden evitar que la gente del pueblo disfrute de esa playa o esa parte del mar, e inclusive muchas veces hasta ordenan la colocación de cercados en la zona de que se trate.

 

Es decir, en la mayoría de estos casos a persistido la insana intención de privatizar las playas.

 

Sin embargo, las playas en México, incluyendo obviamente a Baja California Sur, no se pueden privatizar.

 

¿Por qué...?

 

Porque son bienes de dominio público de la Federación, según el Artículo 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, respaldado por la Ley de Bienes Nacionales, que las declara inalienables e imprescriptibles, garantizando acceso universal y sancionando a quienes impidan el tránsito.

 

Fue basado en eso que: (Aquí, haré alusión a un dato, tomado de La Talacha):

 

A finales de los ochentas, siendo delegado de la entonces Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, Ulises Omar Ceseña Montaño, se hizo de un marro y personalmente fue a derribar una barda que impedía el acceso a la playa Costa Baja en La Paz.

 

La hazaña memorable de este ilustre cabeño, debería de ser ejemplo para los funcionarios públicos actuales. Ulises Omar Ceseña Montaño no se anduvo con medias tintas, ni miramientos; acudió a cumplir con su responsabilidad y anteponiendo los intereses del pueblo por sobre los de particulares voraces, no le importó ser objeto de demandas judiciales, que con su inteligencia pudo sortear y salir bien librado.

 

Fui testigo de eso. Descanse en Paz, quien fue gran amigo y excelente funcionario.

 

En fin, esto en lo que se refiere a la privatización de playas.

 

Ahora hablaré respecto al tema de la Gentrificación, sobre el cual, pudiera opinar que es del mismo nivel al anterior.

 

Y para ello diré que hace referencia a que distintos sectores de la población con mayor capacidad económica, es decir volviendo a los ricachones, se apropian de espacios urbanos que presentan ciertas cualidades.

 

Por ejemplo, áreas verdes, buena ubicación, equipamiento, infraestructura y zonas culturales que son muy buscadas y codiciadas por el capital inmobiliario.

 

En síntesis, la agenda del gobernador para 2026 busca además consolidar acciones de vivienda, servicios básicos, finanzas públicas y desarrollo social, mientras responde a las demandas ciudadanas sobre temas de impacto ambiental y social.

 

Pero, antes de concluir mi entrega de hoy, diré que.

 

Hace bien entonces el gobernador de dejar para el final de su administración esos temas tan escabrosos y preocupantes.

 

Obviamente porque sería una manera de cerrar fuerte su administración.

 

Entonces, esperamos que deje un plausible precedente.

 

Y claro, porque es algo, que todo el pueblo podría agradecer.

 

Cuestión de tiempo.