• Temas escabrosos.
De los tantos compromisos
adquiridos para este año por el gobernador Víctor Manuel Castro Cosío, dos de
ellos llamaron poderosamente mi atención.
Y si fue así, es porque jamás
algún gobernante anterior había tomado en cuenta esos peliagudos temas.
Son compromisos en los cuales
se refiere, por un lado, a la Privatización de Playas; y por el otro, a la
Gentrificación.
Ambos temas, que por
cuestionables, yo los calificaría no solo de candentes, sino también de
preocupantes.
¿Por qué...?
Porque en los dos casos se
trata de los poderosos, es decir de los pudientes, en pocas palabras de los que
más riqueza poseen.
Tratando el primero de los
tremas, veamos.
Las playas, todos sabemos, han
sido zonas, o ansiados tesoros que desde siempre pretenden adjudicarse los
propietarios de hoteles, o en su caso aquellos adinerados que construyen sus
residencias frente al mar.
Luego entonces, en la mayoría
de los casos los propietarios pretenden evitar que la gente del pueblo disfrute
de esa playa o esa parte del mar, e inclusive muchas veces hasta ordenan la
colocación de cercados en la zona de que se trate.
Es decir, en la mayoría de
estos casos a persistido la insana intención de privatizar las playas.
Sin embargo, las playas en
México, incluyendo obviamente a Baja California Sur, no se pueden privatizar.
¿Por qué...?
Porque son bienes de dominio
público de la Federación, según el Artículo 27 de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, respaldado por la Ley de Bienes Nacionales, que
las declara inalienables e imprescriptibles, garantizando acceso universal y
sancionando a quienes impidan el tránsito.
Fue basado en eso que: (Aquí,
haré alusión a un dato, tomado de La Talacha):
A finales de los ochentas,
siendo delegado de la entonces Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología,
Ulises Omar Ceseña Montaño, se hizo de un marro y personalmente fue a derribar
una barda que impedía el acceso a la playa Costa Baja en La Paz.
La hazaña memorable de este
ilustre cabeño, debería de ser ejemplo para los funcionarios públicos actuales.
Ulises Omar Ceseña Montaño no se anduvo con medias tintas, ni miramientos;
acudió a cumplir con su responsabilidad y anteponiendo los intereses del pueblo
por sobre los de particulares voraces, no le importó ser objeto de demandas
judiciales, que con su inteligencia pudo sortear y salir bien librado.
Fui testigo de eso. Descanse
en Paz, quien fue gran amigo y excelente funcionario.
En fin, esto en lo que se
refiere a la privatización de playas.
Ahora hablaré respecto al tema
de la Gentrificación, sobre el cual, pudiera opinar que es del mismo nivel al
anterior.
Y para ello diré que hace
referencia a que distintos sectores de la población con mayor capacidad
económica, es decir volviendo a los ricachones, se apropian de espacios urbanos
que presentan ciertas cualidades.
Por ejemplo, áreas verdes,
buena ubicación, equipamiento, infraestructura y zonas culturales que son muy
buscadas y codiciadas por el capital inmobiliario.
En síntesis, la agenda del
gobernador para 2026 busca además consolidar acciones de vivienda, servicios
básicos, finanzas públicas y desarrollo social, mientras responde a las
demandas ciudadanas sobre temas de impacto ambiental y social.
Pero, antes de concluir mi
entrega de hoy, diré que.
Hace bien entonces el
gobernador de dejar para el final de su administración esos temas tan
escabrosos y preocupantes.
Obviamente porque sería una
manera de cerrar fuerte su administración.
Entonces, esperamos que deje
un plausible precedente.
Y claro, porque es algo, que
todo el pueblo podría agradecer.
Cuestión de tiempo.