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Realidad de BCS - viernes 05 junio 2020


• Otra vez la mayoría morenista en el Congreso del Estado se impone. • Acatan orden de la Suprema Corte y reinician sesión del 17 de marzo destituyen otra vez como presidenta a Daniela Rubio y restituyen de nuevo a Mercedes Maciel. • El clima electoral del 2021 ya flota sobre las decisiones del poder legislativo estatal.


Cualquier organismo u organización del tipo que sea cuyas decisiones estén basadas en lo que opine la mayoría de sus integrantes, le resulta muy complicado inducir en la naturaleza de sus acuerdos si no se cuenta precisamente con esa cantidad mayor de votos. Es el caso justamente del Congreso del Estado.

El tema parece obvio, pero a pesar de ello, ahí se centran muchos de los conflictos que hasta ahora se han registrado entre los diputados locales.

En el poder legislativo como en todo órgano colegiado, las decisiones se toman por mayoría, de hecho, existen varios tipos de “mayoría”. Es decir, la clásica mitad de los votantes más uno o la llamada “mayoría calificada” que normalmente es definida así con la decisión de las dos terceras partes del total de votos a considerar.

Actualmente la mayoría la ostenta la fracción parlamentaria de Morena y esta queda más en evidencia si los legisladores de otras fracciones no se presentan a las sesiones, al debate.

A partir de ahí resulta muy complicado para otras fuerzas políticas inducir en las decisiones de este poder legislativo que se encuentra inmerso en una controversia constitucional que ya ha dado parte de la luz que existe al final de este túnel jurídico.

Por lo pronto el martes la Suprema Corte de Justicia ordenó que las sesiones del Congreso se activaran a través del reinicio de la sesión del pasado 17 de marzo cuando aún se desempeñaba como presidenta de este periodo, la diputada Daniela Rubio Avilés.

Y eso hicieron trece diputados.

La sorpresa es que los ocho legisladores encabezados por Rubio Avilés, no llegaron, aunque por la tarde se intentó convocar a una “sesión extraordinaria”, misma que no se realizó.

Así con las ausencias, el octagonal grupo de legisladores, simplemente se impuso el mayoritario voto de la fracción morenista.

Lo complicado es que al acudir a las sesiones Rubio Avilés y sus compañeros diputados y discutan lo que discutan, solo avalarán con su presencia las decisiones mayoritarias de Morena y sus aliados.

Así que el futuro del poder legislativo sudcaliforniano al que le queda ya un año de actividad, con esa configuración interna, tendrá un efecto importante en las decisiones no solo en el ámbito estrictamente legislativo, sino además en la dinámica política electoral pues desde el Congreso del

Estado, la plataforma de lanzamiento puede ser muy activa o todo lo contrario para aspirantes a diversas candidaturas.

Obviamente la posibilidad del acuerdo y de la negociación en política siempre está presente, pero contar con la mayoría en la toma de decisiones, puede en un momento dado, también poner condiciones a dichos acuerdos.

Como quiera que suceda, por lo pronto ayer otra vez la diputada Mercedes Maciel tomó protesta por segunda ocasión como presidenta del periodo actual de sesiones. Daniela Rubio fue destituida por segunda ocasión de ese mismo cargo.

¿También esta decisión la van a impugnar?

Ya veremos, porque este acuerdo se tomó justamente en la sesión reiniciada del 17 de marzo que ordenó la Suprema Corte, luego de que los diputados modificaron el orden del día original.

Finalmente, los ocho diputados en cuestión, tendrán que correr el riesgo de acudir a las sesiones (para evitar que lleguen otra vez sus suplentes) y literalmente “gritar en el desierto” sin que sus propuestas avances precisamente por no contar con los votos necesarios para inclinar a su favor las decisiones.

Llegamos ya a la mitad del 2020, un año pre-electoral que mantiene al sociedad sumida en una pandemia que amenaza seriamente no solo con afectar la salud física y económica de los sudcalifornianos, sino también con impactar en el clima político electoral de los próximos meses.

En trece meses serán las elecciones de alcaldes, diputados locales y federales, así como de gobernador.

De ahí la enorme carga que tendrán todas, absolutamente todas las decisiones del poder legislativo sudcaliforniano y de ahí la enorme importancia de la referida mayoría de votos en el pleno de las sesiones.

Veremos al final cuál es el resultado histórico que herede a la sociedad la actual décimo quinta legislatura.


Ya veremos.