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Realidad de BCS - lunes 04 mayo 2020


• Con excepción del diputado Rigoberto Mares, decepciona actitud de legisladores federales ante la pandemia • Alfredo Porras, Ana Ruth García, Lucía Trasviña y Ricardo Velázquez, convertidos en focas aplaudidoras de AMLO • Ante la crisis prevalecen decisiones preventivas y activas de autoridades estatales y municipales en la entidad

 

A mediados de esta semana se espera la parte culminante de la pandemia que afecta a nuestro país, según ha reiterado la subsecretaría federal de salud y con ello la posibilidad de registrar más afectados por el Covid-19, sin embargo, a pesar de ello, aún se observan en el país la carencia de equipo médico, suficientes espacios en hospitales y para colmo de males, en nuestra entidad, una representación popular federal que ha dejado mucho que desear.

 

Efectivamente mientras que en muchas partes de nuestra querida república mexicana mueren ciudadanos por falta de atención médica y personal especializado por falta de equipo adecuado para enfrentar la pandemia, aquí en nuestra entidad ha quedado en evidencia la falta de trabajo de nuestros representantes populares a nivel federal.

 

Con excepción del diputado federal Rigoberto Mares, el resto de los legisladores federales, han resultado una verdadera decepción, han guardo un sospechoso silencio que desde que inició la actual pandemia parece que no han tenido ningún discurso o acciones concretas que ayuden a la población.

 

Lejos, muy lejos de las necesidades de la gente se mueven el diputado Alfredo Porras y la diputada Ana Ruth García, así como el Senador Ricardo Velázquez y la Senadora Lucía Trasviña.

 

Ambos se han quedado mudos luego de la efímera campaña que ya habían iniciado para tratar de impulsar y proyectar sus cuestionadas figuras hacia el proceso electoral del 2021.

 

Pero ante la presencia de la grave pandemia que ataca a nuestro país, los legisladores no han hecho prácticamente nada por ayudar a la población.

 

Medio trató de tomar la presencia en medios Alfredo Porras, solo para subirse al atril de las focas que como tal aplauden las iniciativas del Presidente Andrés Manuel López Obrador, que no sale de una cuando ya está metido en otra, lo que le ha propiciado una evidente caída en la aceptación ciudadana según las más recientes encuestas.

 

La desorientada Senadora Lucía Trasviña, por ejemplo, ya no ha dicho nada y por supuesto no ha ofrecido ningún tipo de apoyo que pueda ser considerado como protección de los ciudadanos que dice representar.

 

Lo mismo sucede con el suplente de Víctor Castro en el Senador, Ricardo Velázquez Meza, quien también ha guardado una apatía y un cómplice silencio tal que deja en claro que no ha podido hacer eco de las medidas sanitarias y mucho menos económicas que debieran de aplicar las autoridades de todos los niveles.

 

Se ha visto la movilización de las autoridades estatales y municipales con diversas medidas preventivas y activas para evitar la mayor cantidad de ciudadanos afectados por esta pandemia.

 

El aumento a los salarios del personal médico y sanitario ordenado por el gobernador Carlos Mendoza, es un ejemplo de ello.

 

Pero en el caso de los legisladores federales la deuda con la población aumenta.

 

Vale decir que en ese sentido quien ha mantenido una actividad literalmente de todos los días es el diputado Rigoberto Mares Aguilar que es el único de estos legisladores mencionados que mantiene por lo menos actividad constante en las redes y desde donde ha gestionado apoyos para las comunidades a través de exigirle al gobierno de López Obrador que tome decisiones que verdaderamente apoyen a la ciudadanía en general.

 

Por supuesto que todo este trabajo se tiene que realizar a la distancia, pero es innegable que es el único representante popular en el ámbito federal que por lo menos ha hecho algo durante esta etapa de confinamiento domiciliario.

 

Nos encontramos en la tercera fase de esta pandemia que amenaza con ser aún más grave que hasta ahora y que con ello ha sacado mucho de lo bueno y de lo no tan positivo de nuestra sociedad, pero también ha dejado en claro que algunos representantes como los que mencionamos en esta ocasión no han sabido responder a la población.

 

Con la crisis sanitaria aumentará también la adversidad económica y es ahí donde los legisladores federales se han hecho ojo de hormiga y no aparecen ni en sus respectivas redes para exigirle al gobierno federal el rescate necesario de las empresas sobre todo de las de menor tamaño que son la mayoría.

 

Por supuesto que una vez que termine la actual crisis seguramente volverán a su consabida auto promoción política con el cinismo que les caracterizar a pedir el voto ciudadano y tratar de convenceré que la 4T “es lo mejor” que le ha pasado a nuestro país.

 

Obviamente todos esperamos que las consecuencias que deje la actual crisis sean las menores aunque está claro ya desde ahora que habrá una reconfiguración y revaloración política en donde con excepción del diputado Rigo Mares, los legisladores federales Alfredo Porras, Ana Ruth García Grande así como Lucia Trasviña y Ricardo Velázquez, no tendrán la suficiente calidad moral para regresar a las calles a impulsar el supuesto proyecto de transformación que encabeza el cada vez más errado Presidente Andrés Manuel López Obrador.