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Realidad de BCS - viernes 07 febrero 2020


• La cínica indolencia de AMLO golpea a México todos los días • López Obrador es ya para muchos, una esperanza fallida, una verdadera decepción que seguramente pagará el precio en los próximos procesos electorales • Complicado para Víctor Castro encontrar argumentos para defender su propuesta política

 

Definitivamente las ocurrencias del Presidente Andrés Manuel López Obrador afectar a la población en general so pretexto de borrar todo lo que sea generado en el pasado, incluso si esas medidas son positivas para la comunidad.

 

Un claro ejemplo de las ocurrencias irracionales es la de pretender eliminar los fines de semana largos con la presunta intención de recobrar la memoria histórica y que la la población recuerde las fechas históricas de nuestro país.

 

Obviamente como suele ser el jefe del ejecutivo federal, le importa un comino que sus ocurrencias afecten a la comunidad y a todo el sector turístico del país.

 

La estupidez y la frivolidad con a que se hacen expresiones como esta, son una constante en un mandatario nacional que hasta se burla de quien no está de acuerdo con sus posturas.

 

Por supuesto suelen ser estas expresiones al mismo tiempo distractores mediáticos sobre los temas importantes como la inseguridad galopante, el cero crecimiento económico y la enorme negligencia demostrada en el manejo de los temas de salud.

 

El Presidente López Obrador es ya para muchos que votaron por su propuesta, un verdadero dolor de cabeza que todos los días genera decepción y profundo desencanto.

 

Obviamente esto complica la tarea de sus representantes en las entidades, que en el caso de Baja California Sur, es Víctor Castro Cosío, delegado de la Secretaría de Bienestar en la entidad en donde por cierto en su momento habrá que revisar muy bien con qué recurso paga a todo el equipo que le rodea y que por supuesto es utilizado principalmente con verdaderos fines políticos hacia el proceso electoral del 2021.

 

Con posturas tan irracionales como las adoptadas por López Obrador que se suman a una nula protección a las fuerzas armadas y cuerpos policiales que se encuentran literalmente en un verdadero estado de indefensión como nunca antes había pasado ante los grupos delictivos.

 

Simplista, burlesco y con una evidente indolencia, López Obrador pasa por la Presidencia de la República con una rapidez increíble hacia el frio rincón en la historia dónde están colocados los peores mandatarios que ha tenido nuestra nación.

 

Apenas ha iniciado el segundo año de gobierno y ya son muchas las pifias que en materia económica, social, administrativa y de seguridad ha cometido el que fuera para muchos una verdadera esperanza de cambio y mejoría para el país.

 

López Obrador es ya para muchos, una esperanza fallida, una verdadera decepción que seguramente pagará el precio en los próximos procesos electorales.

 

Desde luego que su partido Morena que sufre una terrible fractura a su interior buscará quedarse con la mayoría de las diputaciones federales que se disputarán en julio del año que entra, pero habrá que ver cuántos errores presidenciales más se comenten de aquí a las próximas elecciones.

 

Obviamente los partidos de oposición tendrán que reaccionar con mejores propuestas sin olvidar ni dejar un lado estas expresiones presidenciales que son verdadero fiasco.

 

Es difícil imaginar con qué cara saldrán a las calles funcionarios morenistas, como el engreído Víctor Castro a tratar de convencer a los votantes de que es la mejor opción.

 

¿Con qué cara saldrán a decirle a los diversos sectores de la población que las medidas presidenciales conllevan una buena intención?

 

Ya veremos que sucede en los próximos meses en donde seguramente como hasta ahora en lo que va del año, la constante será una caída de la aceptación de la figura presidencial que es evidente que no corregirá el rumbo planteado hasta ahora.

 

López Obrador se parece cada día más a una caricatura, un chiste de mal gusto que todos los días emite mensajes que en mayor o menor medida el país tiene que lamentar.

 

Veremos hasta dónde llega el cinismo de sus representantes en la entidad que de manera absurda nos quieren engañar con que las cosas hoy en día han mejorado.

 

Por supuesto, solo el que no quiera ver que estamos peor que con la administración federal pasada es la que aún se sostiene en su propio autoengaño para dar la cara por un presidente de México que ya a estas alturas es una verdadera calamidad.

 

¿Hasta dónde iremos a parar como país?

 

México está en riesgo.

 

¿No le parece así amable lector?