Diario El Independiente navidad 2019

En privado - sábado 12 octubre 2019


Ya salió el peine

El sueño eterno del ahora diputado  Ramiro Ruiz Flores, ha sido fundar un partido político local, lo cual  data desde hace más de diez años. Ya después este personaje se conformaría con un humilde cargo dentro del organigrama de aquel Partido Humanista que siempre anduvo a salto de mata y que tenía sus oficinas en la esquina de Allende y Guillermo prieto.

En su lucha por la formación del nuevo partido, a Ramiro Ruiz Flores lo acompañarían  personajes como Elías Higuera Amador, Marco Antonio Ruiz Gutiérrez,  Jesús Pérez Betancourt, Santa López Rivera, Israel Camacho Bañales. Guadalupe Ramírez Meza, y entre otros, Elena Solís Meza, entre  quienes previamente ya se habían repartido el pastel al ocupar las principales carteras.

Por allá, en agosto de 2012, tras una cruenta lucha por obtener el registro de aquel que llamarían Partido Progresista  y cuando Ramiro Ruiz creyó que al fin vería la ansiada luz al otro lado del túnel, finalmente el Instituto Estatal Electoral de Baja California Sur, les negó el registro por al menos un par de ocasiones.

Esa organización política que buscaba constituirse aquí, y que soñaba dirigir el ahora legislador, habría sido entonces el segundo partido político local, pues el primero fue el de El Pilalo Carballo Ruiz.

Y no era para menos, toda vez que Ramiro Ruiz Flores aún conservaba cierta fuerza política administrativa tras haber sido Director del Fondo Impulsor de Desarrollo durante el sexenio de Narciso Agúndez Montaño.

Pero en ese entonces la novel organización no cumplió con todos los requisitos marcados tanto en la Ley Estatal Electoral como en la Constitución General de la República para alcanzar su anhelo. Y esto sería corroborado durante la sesión del Consejo General del Instituto Estatal Electoral, donde los consejeros aprobaron la resolución del dictamen presentado por la Comisión de Partidos Políticos, Registro y Prerrogativas, respecto a la solicitud del comité pro formación del Partido Progresista, cuyos  Asambleístas tomaron el acuerdo de  no avalar el registro, precisamente por no llenar con los requisitos.

Y existían razones, pues no contaba entonces ni siquiera  con el 2.5 por ciento de afiliados en  el estado. Por otro lado les invalidaron tres de cinco asambleas municipales que de antemano se habían realizado en el estado por el comité pro formación.  Además que no tuvo validez la asamblea estatal constitutiva de la organización toda vez que no se realizaron actos pre-constitutivos como establece la Ley Electoral del Estado y carecían de validez los estatutos presentados por el comité pro formación, ya que incumplían con la garantía de audiencia como un requisito indispensable en términos de democracia.  Todo ello sin descartar que hasta menores de edad aparecieron afiliados.

“Estamos construyendo un gran movimiento sudcaliforniano por el rescate de  nuestros valores”, pregonaba en ese entonces a los cuatro vientos Ramiro Ruiz Flores, como subliminal slogan del Partido Progresista.

Pero de frente a Ramiro y su gentes estaba lo que nunca falta en estos casos: la impugnación, la desaprobación,  el veto y la censura, aunado a los desacuerdos, los rechazos, y si se quiere las negociaciones, las molestias y las envidias.

En efecto. Acá, --de frente-- no solamente estaba alguien con cierto poder como lo era Ana Ruth García Grande, en su calidad de máxima titular del IEE, y quien al menos en un par de ocasiones les negó el registro; sino que también estaban Los Carballo.  Estos últimos como dueños y por supuesto defensores del Partido Renovación Sudcaliforniana (PRS) único partido local que existía hasta el momento.

Vale incluso citar aquí un pasaje ocurrido en aquel entonces:  antes de la fecha de solicitud del registro del Partido Progresista, se confirmaría, que acreditado como observador ante el Instituto Estatal Electoral, por parte del PRS, a una Asamblea celebrada por el Partido Progresista en Santa Rosalía acudió un personaje de nombre Antonio Abad López Mayoral de quien se dijo que acudió  únicamente con la intención de realizar labores de sabotaje, toda vez que antes de celebrarse la Asamblea de los progresistas, primeramente procedió a convencer –según previas compensaciones económicas a algunos asambleístas--, para que dijeran que ellos asistían a esta reunión bajo la promesa de que se les entregarían despensas. Es decir, las insanas intenciones de el enviado por Los Carballo, eran nada menos las de “reventar”, y en su caso invalidar  dicha Asamblea.

Se dijo además que el mencionado y multicitado personaje, después iría más allá con sus actuaciones, cuando al celebrarse la Asamblea en Loreto, en una actitud temeraria, --muy a pesar de ostentarse como un simple observador--, cuando se desarrollaba la orden del día, y después de haberse cerrado el registro de militantes, este individuo en forma amenazante buscó intimidar al Notario Público  Raúl Francisco Zuñiga Mayoral, quien asistía para dar fe del desarrollo de la asamblea y quien estuvo a punto de abandonar el evento por falta de garantías para desarrollar su trabajo.

Esa vez, el conflicto no se hizo mayor debido a la atinada intervención del Consejero Electoral representante del IEE,  José Luís Gracia Vidal, quien en forma directa le hizo saber a éste que su función era simplemente la de observador y que no tenía facultades para intervenir en el proceso de realización de la asamblea.

En síntesis, se insiste que en estos momentos cuando precisamente Ramiro Ruiz Flores ha recuperado mayor poder y fuerza, ha reafirmado sus intenciones de alcanzar el anhelado sueño de fundar el Partido Progresista. Aunque uno de los principales consejos que le dan sus amigos es que espere un mejor momento.

Sin embargo el maestro en ciencias sabe que al ya no estar Ana Ruth García Grande como titular del IEE y ante las oportunidades que Rebeca Barrera Amador ha brindado para la creación de otros partidos locales como es el caso del Humanista, sabe que tiene mucho a su favor y por eso reafirma sus intenciones.

Luego entonces, habría que esperar y ver si durante las elecciones del 2021 surgen a la palestra al menos un par de partidos locales más como podrían ser el PES que  buscar comandar otro legislador como lo es Rigoberto Murillo Aguilar y el Progresista que busca dirigir Ramiro Ruiz Flores… Cuestión de tiempo.