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Realidad de BCS - martes 13 agosto 2019


• Rubén Muñoz casi llega a su primer año como alcalde con un ayuntamiento fallido muy lejos de atender lo que ofreció en campaña • La ciudadanía cada día más decepcionada con la recolección de basura y distribución de agua potable • La prioridad para al alcalde es lograr en Morena la candidatura a la gubernatura mediante discursos triunfalistas, así como promesas y más promesas

El próximo mes se cumple el primer año de inicio de actividades de presidente municipal de La Paz, Rubén Muñoz, primeros doce meses donde hasta ahora la expectativa generada en la campaña electoral, simple y sencillamente no se ha cubierto, los principales servicios públicos de la capital son ahora más deficientes que en anteriores administraciones.

 

La pregunta que al respecto se hacen muchos ciudadanos paceños es referente al porqué ahora supuestamente con más equipo y con el cacareado supuesto apoyo del gobierno federal o de la llamada “cuarta transformación” se complica la recolección adecuada de basura y por supuesto la distribución puntual de agua potable a las colonias de la Capital.

 

El alcalde Rubén Muñoz cumple su primer año en esta responsabilidad el 27 de septiembre, es decir dentro de aproximadamente seis semanas y en términos generales la ciudadanía no ha podido percibir el supuesto gran avance que se lograría con la primera alcaldía emanada de Morena en esta capital.

 

De hecho, hay ahora problemas nuevos.

 

Por ejemplo, la multicitada “ciclovía” establecida en la calle Rangel en la zona del Conchalito, donde esta “obra” solo se reduce a la pinta de una línea color amarillo que absorbió uno de los dos carriles de circulación y al mismo tiempo eliminó el espacio para estacionamiento vehicular que en su momento más de mil ciudadanos expresaron su inconformidad tanto ante el ayuntamiento como ante los medios de comunicación, reclamo que por supuesto hasta ahora, nadie atendió este reclamo.

 

Nadie ha sabido explicar bien a bien, cómo es posible que la recolección de basura ahora sea menos eficiente que antes, si se supone que se adquirieron más vehículos nuevos para atender esta situación.

 

De igual manera sucede con lo referente al agua potable que hasta ahora no queda bien claro por qué ahora hay más problema con el vital líquido que en anteriores administraciones.

 

Desde luego que no son estos los únicos problemas de la ciudad de La Paz, sin embargo, es en estos rubros donde mayor problemática ha existido sin contar el alumbrado público que también es definitivamente una tarea pendiente de atender adecuadamente.

 

Sin embargo y a pesar de esto, el alcalde ha tratado de colocar sin éxito en la opinión pública paceña la idea de que se está construyendo “La Paz de la Esperanza”, por supuesto en un desesperado y burdo intento por mimetizarse con las expresiones que en su momento hizo el ahora presidente de México Andrés Manuel López Obrador quien por su parte (de acuerdo a las encuestas), cada día es menos aceptado por la población en general.

 

Desde luego que el desgaste natural del ejercicio del poder ya pesa tanto para la administración federal como para la municipal, sin embargo, la rapidez y la vertical caída en términos de aceptación y confianza de la administración municipal, es algo que no se quiere reconocer, por el contrario se han externado expresiones triunfalistas desde un ayuntamiento fallido y desde el cual se pretende luchar por la candidatura a la gubernatura.

 

Parece que Rubén Muñoz olvidó aquello que expresó justamente en la toma de posesión ante el cabildo:

 

“Propongo llevar a La Paz, para que sea, ¿por qué no? el mejor lugar para vivir de todo nuestro país; pretendo promover un desarrollo económico sostenible en su concepto más amplio, respetando en todas las inversiones, absolutamente al medio ambiente, incorporando innovaciones tecnológicas para los servicios públicos. Por ello, nuestra administración va a promover una nueva cultura de respeto a la naturaleza, defendiendo nuestro territorio ambiental, como lo más valioso que tenemos, protegiendo nuestro patrimonio histórico… Los tiempos demandan una renovada actitud. La sociedad quiere tener nuevas esperanzas, ese ha sido el espíritu del sudcaliforniano de bien, y deberá ser el principio de nuestra norma de conducta”.

 

Toda una pieza de oratoria.

 

Pero que hoy a casi un año de pronunciarse, ha quedado muy lejos de llevarse a cabo, por ello la decepción de la población va en aumento y las evidentes pretensiones de Rubén Muñoz se encuentran cada día más lejos de ser el candidato de Morena a la gubernatura de la entidad.

 

La realidad paceña en cuanto a la atención a los servicios que debe atender el ayuntamiento, distan mucho de ser lo que alguna vez fueron y por supuesto lo que Muñoz Álvarez dijo que atendería incluso con “innovaciones tecnológicas”.

 

Está claro que el gobierno estatal, ha aportado y en mucho a la mejor calidad de vida de los paceños con rehabilitación de diversas áreas y apoyo a la pavimentación de calles, pero respecto a los servicios municipales, la deuda con la sociedad aún está vigente.

 

Veremos cuántas falacias se nos cuentan en el primer informe de labores para dentro de poco más de un mes al cumplirse el primer año de gobierno municipal.

 

Esperemos que la ciudad de La Paz salga de la cápsula de “la esperanza” y se convierta en una ciudad capital llena de realidades y no solo de meras promesas y buenos deseos de un alcalde que es evidente que su prioridad es atender rezagos de tipo personal en lo económico-político que en lo referente a la exigencia social.

 

Ya veremos qué clase de oratoria o retórica nos receta el alcalde paceño en septiembre con motivo de su primer aniversario al frente del ayuntamiento paceño.