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Desapareció hace 9 meses en Bahía Tortugas; su madre lo encontró en una fosa clandestina

lunes 17 junio 2019 | Por: Gilberto Santisteban Flores | La Paz Desapareció hace 9 meses en Bahía Tortugas; su madre lo encontró en una fosa clandestina

En expediciones de búsqueda en Vizcaíno, reconoció la ropa de su hijo en una fosa. Ahora espera a que le entreguen los restos de su hijo.

La Paz, Baja California Sur.- Fue el domingo 23 de septiembre del 2018 cuando vio por última vez a su hijo. Vestía una camisa rosa, “de esas que usan los jóvenes hoy en día”, y un pantalón de mezclilla. Salió de su casa, en Bahía Tortugas, y no regresó nunca más. 


Luisa Ávila de la Toba es una madre, como cientos en Baja California Sur (BCS), que ha tenido que movilizarse. No para encontrar justicia, pero sí un poco de paz. 


Ella misma, con ayuda de un colectivo, salió en expediciones de búsqueda por el norte de la entidad con la esperanza de encontrar a su hijo. 


Con palas y picos en las manos, recorrieron terrenos en comunidades del norte, buscando indicios que ayudaran a dar con el paradero de sus seres queridos. 


El 22 de mayo, después de una intensa jornada de búsqueda en inmediaciones de Vizcaíno, Luisa Ávila de la Toba reconoció esa camisa rosa y ese pantalón de mezclilla que vestía su hijo la última vez que lo vio. 


En una fosa clandestina yacía el cuerpo de Carlos Ramírez Ávila. Era él, no cabían dudas para su madre. Su dentadura, sus prendas, todo estaba ahí. 


Cuando Carlos desapareció, su familia interpuso una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), sin embargo, no fue localizado hasta que su madre contactó al colectivo BCS Sin Ellos No. 


“Básicamente hay que buscar, caminar mucho. Buscar cualquier indicio de prendas de vestir, osamentas”, compartió Luisa Ávila. 


Sin a pruebas genéticas no le pueden entregar los restos de su hijo, proceso que llega a tardar meses en la PGJE. 


Si bien no ha encontrado justicia, sí obtuvo un poco de paz. Ahora podrá darse sepultura a los restos de su hijo, sin la garantía que la Procuraduría administre justicia en el caso e Carlos Ramírez, como en el de cientos de jóvenes en BCS. 


“Me siento conforme por los avances. Ya el hecho de saber que no está tirado en un monte es reconfortante para mí como madre”, expresó Luisa Ávila. 


“Hay que prestar un poquito más de atención. Yo he aprendido a escuchar a las otras mamás y otras familias. Es un dolor que ustedes no van a entender”, pidió a las autoridades.