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Realidad de BCS - lunes 18 febrero 2019


• Ante otro aniversario la evidente negligencia de Gabriela Cisneros mantiene agonizante al PRI sudcaliforniano • Será necesario que alguien se anime y haga lo propio para sacudir a este partido y generar la renovación de dirigentes • Quizás la mayoría de los priistas se conforman con recordar los viejos tiempos de gloria política y están en espera de que se registren en automático cambios dramáticos en esta penosa inercia hacia el fracaso

Todo parece indicar que el PRI de Baja California Sur, intenta despertar para llegar a un aniversario más de su existencia para el próximo cuatro de marzo, por lo menos de manera agonizante por lo que su patética dirigente Gabriela Cisneros tímidamente ha levantado la mano para expresar de manera poco convincente que su partido resurgirá debajo de los pesados escombros que ahora le cubren.

 

Nada más utópico que ello.

 

El PRI en Baja California Sur se encuentra a un pequeño paso de que deje de existir.

 

Requiere por supuesto de cirugía mayor y un verdadero trasplante de dirigentes.

 

Ahora está más que demostrado que su dirigente Gabriela Cisneros no pudo antes ni puede ahora con el cargo que aún ostenta, no solo por los pésimos resultados obtenidos en el pasado proceso electoral, sino por la evidente negligencia en su manera de conducir al otrora poderoso tricolor.

 

Por supuesto que será necesario que alguien se anime y haga lo propio para sacudir a este partido y generar la renovación de dirigentes si es que definitivamente los priistas buscan en realidad medio figurar en el próximo proceso sucesorio del 2021.

 

Están ahora a tiempo para que dentro de los próximos dos años y medio o tres, puedan llegar con mediana capacidad competitiva para generar la esperanza de recuperar algunos espacios de representación popular.

 

Pero las acciones las tiene que tomar desde ahora.

 

En charlas que hemos sostenido con algunos priistas, lo que escuchamos es un solo lamento y una evidente impotencia por hacer de su partido un organismo que regrese a la senda de la victoria electoral.

 

Está claro desde ahora que el mayor protagonismo político en la entidad está en manos del PAN que dirige Carlos Rochín y de Morena que encabeza Alberto Rentería.

 

Pero el PRI está literalmente en la lona.

 

Y con muy pocas posibilidades de levantarse si mantienen en la dirigencia a Gabriela Cisneros, convertida hoy por hoy en un verdadero fracaso como presidente estatal de este organismo político.

 

Desde luego surge la inquietud respecto a quién podría ser la persona responsable de la futura nueva dirigencia estatal partidista.

 

Mientras esto sucede, integrantes de lo que fue la colación PRD-PT que derrotó por primera vez al PRI en 1999 celebran esa fecha de manera triunfalista y ya hacen acuerdos entre sí para repartirse las posibles candidaturas de Morena para dentro de tres años.

 

¿Acaso el tricolor seguirá en la misma oxidada inercia que encabeza hasta ahora Gabriela Cisneros?

 

¿No existirá ningún militante de este partido que se atreva a propiciar cambios de fondo?

 

Quizás la mayoría de los priistas se conforman con recordar los viejos tiempos de gloria política y están en espera de que se registren en automático cambios dramáticos en esta penosa inercia hacia el fracaso.

 

Por lo pronto el tricolor de Gabriela Cisneros, respira muy lenta y lastimosamente en una evidente agonía de la que parece que no saldrá nunca.

 

Ya veremos qué hacen o dejan de hacer los hoy derrotados priistas sudcalifornianos.