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Buenos días, B.C.S. - miércoles 02 enero 2019


· ¿Qué nos dejó la navidad y el año nuevo?...muchas cosas viejas que sólo las renovamos…y nuevas que refrendamos de las viejas · Pensamiento poético, familiar, a doña Lupita en este fin de año


 

Que si qué nos dejó ¿y dejará?) la navidad y el año nuevo…pues, digo yo, dentro de varias “cosas viejas y malas ¿qué renovaremos?, mmm…o nuevas que refrendaremos o confirmaremos para bien (“no todo está perdido en Dinamarca”), sólo pondré como ejemplo-por ahora-esta mala.

 

Según la más reciente información. Los salarios mensuales netos que reciben los empleados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) van desde los 13 mil 369 hasta los 269 mil 215 pesos, además de otras percepciones anuales como un pago por riesgo (554 mil 595 pesos), aguinaldo (444 mil 380 pesos), asignaciones adicionales (428 mil 553) y prima vacacional. Así, de acuerdo con las remuneraciones vigentes de los servidores públicos del Poder judicial de la Federación establecidas en el Diario Oficial de la Federación (DOF), los trabajadores también tienen derecho a recibir seguro de gastos médicos mayores, ayuda de gastos funerales, ayuda de anteojos, estímulo por antigüedad, estímulo por jubilación, ayuda de despensa, estímulo del Día de la Madre y el Padre, entre otros. Para estas prestaciones, de acuerdo con el manual que regula las remuneraciones de los servidores públicos del Poder Judicial de la Federación, el organismo realiza las aportaciones ordinarias por cuenta del servidor público por un monto neto igual al 2, 5 o 10 por ciento que aporte éste de su sueldo básico.

 

* Al igual que los ministros de la SCJN, los consejeros del Consejo de la Judicatura también reciben un pago por riesgo anual de 554 mil 595 pesos. Es decir, los salarios netos mensuales de la Suprema Corte de Justicia y el Consejo de la Judicatura no llegan, en lo individual, a los 600 mil pesos pero sus remuneraciones sí aumentan cuando se suman los montos de sus prestaciones. Además, el salario de algunos de los integrantes del Poder Judicial sí sería mayor al que recibirá el Ejecutivo federal, que será de 108 mil pesos mensuales, (o poquito más, si acaso); digo.

 

·        PENSAMIENTO POÉTICO, FAMILIAR, A DOÑA LUPITA EN ESTE FIN DE AÑO

Hace unos cuantos años se me ocurrió irle componiendo una serie de acrósticos a  ciertas cosas y personas, dentro de éstas les hice a familiares cercanos, sobre todo en estas fechas navideñas y de fin de año. Y ahora a fines del 2018 como estaba delicada de salud mi suegra-que es muy querida y respetada por la familia y por mí mismo- alguien me dijo que le debiera dedicar algún pensamiento “y lo dices el año nuevo”. De acuerdo, no haré un acróstico pero sí, más adecuado un pensamiento. Va.

                PENSAMIENTO POÉTICO A DOÑA LUPITA

                        Por Luis Manuel Dibene Geraldo

A ti, mujer divina que siempre en la vida has ido caminando, traspasando mil vallas, fronteras y barreras en diferentes espacios. Creciste desde niña a mujercita, desde grande a mujer mayor hasta ser la señora y doña, la mujer, doña lupita…

 

Siempre plena de bondad qué ofrecer, de carisma y espíritu que dar y así, desde aquel ayer que pasaste y traspasaste la valla infantil queriendo y siendo querida por tus padres, hermanos y familia…y después en la juventud, la otra valla y frontera de la vida que libraste hasta encontrar tus nuevas querencias y estar con ellas, tu familia propia, que con ella siempre, volviste a traspasar una y otra territorial frontera, uno y otro estado y territorios de nuestro México querido…para llegar al extremo sud peninsular, a La Paz. Y junto a ti siempre siempre don Renato Vázquez, tu esposo y padre amoroso, de trabajo y lucha social, conformando ambos la grande y bonita familia: los Vázquez Pineda…

 

     Tú, mi gran señora Lupita, a quien recuerdo siempre alegre, haciendo y defendiendo, ayudando y apoyando, ya a los tuyos, ya a los otros y otras, con su sapiencia y espiritual entrega…

 

Y en este ir y devenir, el símbolo navideño siempre estuvo presente así como el requiescat por el año que comienza a unos días de la navidad, y ahora, la del 2018, donde maravillosamente ¡tú estuviste con nosotros, una vez más!...que la volvimos a pasar juntos todos como en las otras que una a una así sucedía, con la nutrida cena, en el musical ambiente, entre brindis y abrazos en familia y amistades, como ahora que a pesar de tú cansancio, cómo no, ¡si ya se asoma el siglo de tu vida!. Así es como este año nuevo del 2019 hoy nuevamente festejamos junto a ti, la madre, la esposa, abuela, bisabuela, hermana, amiga, y suegra…Y sigues con tu familia en ésta tu otra querida tierra de Sudcalifornia donde arribaron a mucho tiempo y…¡te quedaste!, se quedaron todos…Y nos viste crecer, jugar, estudiar y lograr metas.

 

Doña Lupita, ya pasaste pues con tus querencias una y otra y otra navidad, uno y otro nuevo año, visionando de ese ayer y en el ahora el avanzar de las generaciones que formaste, primero de tus hijos, luego de tus nietos y hasta tus bisnietos…

 

Y también viste y sentiste partir seres muy queridos que fueron llamados por Dios, y seguiste con el mismo carácter y entereza, de bondad y entrega familiar que ya tenías, y tienes de por siempre…

 

Y en esta navidad de este diciembre del 2018, yo pienso que Dios te dio permiso para que siguieras con nosotros. Y es que también seguramente algo tiene que ver tu nombre con la Virgen de los mexicanos, la virgen de Guadalupe, la madre de Jesucristo, porque es tu nombre también, ¡señora Lupita!

 

Creo entonces que con esto se dice todo, porque llamándote Guadalupe, te hiciste niña, te hiciste joven, te hiciste madura y te hiciste de la edad cerca del siglo: Guadalupe, Lupita, Doña Lupe.

 

Por eso en este año nuevo del 2019 nuestro Dios generoso seguramente dijo: sigue con tu gente Guadalupe, sigue con tu familia y sigue conmigo desde allá, desde sus vidas, en estas sus fechas y reencuentros que son las tuyos también.

 

Qué inmenso eres Dios al concedernos ahora a ésta grande y extendida familia, el gozo y la alegría navideña y un especial año nuevo al dejárnosla presente.

 

Por eso y más yo te entrego madre y abuela mi amor eterno, dirán tus hijos; te entrego mi cariño, dirán tus nietos; te entrego mis respetos dicen tus yernos, nueras y amistades, y el perdón y recepción, te lo dará Dios, que desde ya está contigo, que hacia él partirás cuando Dios quiera. La Paz, B.C.S. a 31 de diciembre de 2018.