Noticias de BCS, México y el mundo.

Realidad de BCS - viernes 23 noviembre 2018


· Cuestiona Juan Alberto Valdivia a su partido, “Tenemos una dirigencia estatal del PRI callada, totalmente omisa en el acontecer político, que no representa a la oposición” · ¿Qué se puede esperar de una Gabriela Cisneros que literalmente se encuentra echada en una zona de confort donde priva la pereza mental, la flojera política y una indolencia enfermiza que a casi cinco meses del pasado proceso electoral cada vez son más los priistas que abandonan su militancia? · Por su parte PAN y Morena están en el ánimo de la opinión pública justamente para informar sobre sus actividades internas y reaccionan a lo que hacen o dejan de hacer las autoridades de los tres niveles de gobierno


 

A pocas semanas de que concluya el presente año y a casi cinco meses de realizadas las elecciones, queda claro que las futuras confrontaciones políticas se realizarán entre el PAN y Morena ya que el resto de los organismos políticos incluido el PRI están ya desde ahora literalmente en la lona.

 

Está claro que esto podría esperarse de organismos políticos que tradicionalmente se les ha considerado como partidos políticos “chicos” pero en el caso del tricolor el asunto es diferente.

Históricamente el Revolucionario Institucional ha dado una y mil batallas, en la mayoría de las cuales obtuvo la victoria electoral.

 

Pero para desgracia de los pocos priistas que aún están convencidos de sus cuestionadas siglas, ahora cuentan con una dirigencia que además de patética, está completamente ausente de los actuales procesos sociales que se vive en el país y por supuesto en la entidad.

 

Está claro que las dirigencias estatales de Acción Nacional recién renovada y que ahora es encabezada por Carlos Rochín Álvarez y de Morena que preside Alberto Rentería, están en el ánimo de la opinión pública justamente para informar sobre sus actividades internas de sus respectivos organismos y reaccionan a lo que hacen o dejan de hacer las autoridades de los tres niveles de gobierno.

 

Pero en el caso del PRI, la situación es muy diferente.

 

La ausencia es evidente.

 

Simplemente no hay trabajo, no hay actividad y es evidente que tampoco existe la mínima intención de hacer notar que el tricolor aún existe.

 

Por ello llama la atención la postura que la semana pasada fijó el exdiputado, excandidato a senador y exdirigente estatal del PRI, Juan Alberto Valdivia Alvarado, quien se lamentó por las deplorables condiciones en que ahora se muestra el otrora poderoso tricolor.

 

Valdivia Alvarado, integrante de la llamada Comisión Política Permanente del PRI estatal, afirmó que su partido no solamente ha soslayado temas trascendentes para los sudcalifornianos como el IVA en la zona fronteriza, el ISR y la gasolina, o la batalla que se avecina contra la minería, sino que además ignora la imposición presidencial de lo que calificó como “delegados plenipotenciarios” en las 32 entidades federativas.

 

Juan Alberto Valdivia consideró que estas nuevas figuras estatales del gobierno federal, fueron creadas para el control político y económico en los estados con miras a las sucesiones gubernamentales, sin embargo, efectivamente la dirigencia priista ha guardado un silencio que refleja las carencias de su presidenta estatal, Gabriela Cisneros.

 

Es claro que a Gabriela Cisneros no le preocupa en lo absoluto lo que suceda al interior del organismo que encabeza y menos aún los temas que reclaman por lo menos una mínima participación en la que por su parte están muy activos tanto el PAN como Morena.

 

“Tenemos una dirigencia estatal del PRI callada, totalmente omisa en el acontecer político, una dirigencia que no representa a la oposición y que es crítica hacia al interior, pero muy complaciente hacia afuera”, consideró Valdivia Alvarado en un intento por sacudir el letargo en el que ahora se encuentra el partido que alguna vez presidió.

 

Pero qué se puede esperar de una Gabriela Cisneros que literalmente se encuentra echada en una zona de confort donde priva la pereza mental, la flojera política y una indolencia enfermiza que a casi cinco meses del pasado proceso electoral cada vez son más los priistas que abandonan su militancia.

 

¿Será acaso necesario que voces como la Juan Alberto Valdivia y la de Jesús Flores exregidor en Los Cabos y también exdirigente estatal priista, (que en su momento hizo una autocrítica pública de su partido), los que tengan que salir a rescatar literalmente lo que resta del PRI?

 

Vaya ni Anita Beltrán, la única diputada priista en el Congreso del Estado ha dicho algo sobre su destronado partido político.

 

Ya casi se cierra el año, dentro de una semana inicia el nuevo gobierno federal emanado de Morena en medio de mucho ruido político, los ayuntamientos que en su mayoría en la entidad también son morenistas que se desenvuelven tan accidentadamente mientras que Gabriela Cisneros permanece pasmosamente callada.

 

Inactiva, con la boca cerrada como reflejo de esa mediocridad política que raya en la desesperación de los priistas que ven como su partido parece que jamás volverá a competir con posibilidades reales de retornar a la senda del triunfo electoral.

 

Quizás para los militantes del tricolor y por supuesto para la cuestionada y limitada líder estatal, sea necesario atender la expresión de Juan Alberto Valdivia quien afirmó que “ya es hora de rescatar el orgullo de ser priistas porque en la democracia ni las victorias ni las derrotas son para siempre”.

 

¿No le parece así amable lector?